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Hillary Clinton y Barack Obama definirán su suerte en Texas

El estado natal del actual presidente George Bush tendrá un protagonismo pleno. Será fundamental la participación del electorado latino.
27 de febrero de 2008 - 00:00
El estado de Texas, conocido como "la estrella solitaria", será por primera vez desde 1968, decisivo para determinar quién será el candidato demócrata que represente al partido en la pelea por la Casa Blanca.

Con una población de casi 24 millones de personas y un 35 por ciento de latinos, Texas, junto a Ohio, será el 4 de marzo el centro de atención de la política americana por ser el lugar donde podría definirse la contienda demócrata si Barack Obama obtiene la mayoría de votos, convirtiéndose casi automáticamente en el candidato demócrata a la presidencia.

La "campaña latina" lanzada por los senadores de Nueva York e Illinois no tuvo otro motivo que lo 8.4 millones de hispanos que tiene el estado y una presencia de únicamente casi el 12 por ciento de población negra, según indica la U.S. Census Bureau. Son históricos los esfuerzos de los candidatos por llegar con sus discursos a la principal minoría del país.

Por su parte, para los republicanos también es día de elecciones, aunque sin mayores expectativas. El senador de Arizona, John McCain, es prácticamente el abanderado de su partido y es casi improbable que sufra un revés como lo ocurrido en el 2000, cuando el actual presidente George W. Bush le ganó con una diferencia abrumadora las internas dejándolo fuera de la contienda.

Para los Clinton la historia con Texas data desde 1972 cuando Hillary trabajó para la campaña presidencial del demócrata George McGovern, finalmente derrotado, y luego cuando su marido Bill Clinton, conocida ya su aceptación dentro de la comunidad latina, ganó las primarias demócratas en ese estado consecutivamente en 1992 y 1996.

Sin embargo la presencia republicana es indiscutible: desde 1995 hasta su actual gobernador Richard Perry, quien sucedió luego de un período de cinco años a George W. Bush, Texas es tierra de los "elefantes", por el animal que representa al Partido Republicano contra el burro de los demócratas. Conocida mundialmente por su producción de petróleo y gas, atraviesa actualmente 27 meses consecutivos de crecimiento del empleo y es la segunda economía más grande del país.

En estas elecciones además de los candidatos partidarios para la presidencia se elige un senador por cada partido. Será lugar también de las primarias del Senado americano y del Congreso. Por parte de los demócratas encabeza la nominación Rick Noriega (Houston) y del lado republicano Ray McMurrey, un maestro de Corpus Christi, según una publicación de la embajada de los Estados Unidos.

Para ejercer el voto en Texas, están habilitados todos aquellos ciudadanos mayores de 18 años de edad, los no convictos y no declarados mentalmente incapacitados por la ley. Así como cualquier partido que haya calificado podrá participar de las elecciones, tal es el caso del partido Libertarian.

Además de Ohio y Texas, también habrá sufragios en Rhode Island y Vermont pero por la cantidad de delegados que otorga, todas las miras están puestas en Texas. Los demócratas se enfrentarán por los 228 delegados y 32 superdelegados en juego y los republicanos por 140 delegados.

La mujer de Clinton tendrá su última oportunidad de atraer votantes esta semana en Cleveland, en el último debate televisado que tendrán los demócratas antes del 4 de marzo. En caso que no gane, el futuro político de los próximos meses será definido entre el 25 y el 28 de agosto en Denver, cuando se realice la Convención Nacional Demócrata en Denver y cuando del 1 al 4 de septiembre en St. Paul lo haga la republicana, para luego alinear esfuerzos hacia las elecciones generales del 4 de noviembre.

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