Santiago (AFP-NA) - La capital chilena enfrentó la madrugada de este jueves una abundante nevada, que provocó algunos trastornos pero no dejó víctimas ni daños mayores, en un fenómeno que no se veía en Santiago desde hace ocho años.
Después de un brusco descenso de las temperaturas durante la noche, la lluvia dio paso a la nieve en gran parte de la ciudad de Santiago, de seis millones de habitantes.
La nieve cayó incluso en el centro de la capital, donde lograron acumularse varios centímetros, que aún eran visibles durante la mañana.
El paisaje blanco fue admirado por cientos de personas, especialmente niños, que salieron a las calles pese al frío.
La nieve no ha dejado hasta ahora víctimas ni daños de consideración, según los primeros reportes oficiales.
En Santiago, la intendencia volvió a implementar como albergue provisorio al estadio techado Víctor Jara, en el centro, que se vio colmado con más de 350 indigentes, que capearon ahí el inclemente frío.
Las autoridades suspendieron parcialmente las clases en las escuelas de la capital.
La nieve cayó también en ciudades del centro-sur de Chile, como Linares y Curicó, donde no se apreciaba el fenómeno desde hace más de cuatro décadas.
Chile enfrenta el invierno más frío desde hace 40 años. Una anterior ola polar provocó al menos 10 muertos y pérdidas de más de 150 millones de dólares en la agricultura.