Un incendio calcinó 14.000 hectáreas en el archipiélago español. Esperan que el clima ayude a apagar las llamas.
MADRID (AFP-NA)- El incendio que devora desde el lunes el norte de la isla de Tenerife, en el archipiélago español de Canarias, seguía activo este miércoles con 14.000 hectáreas calcinadas y 9.000 personas evacuadas, mientras el fuego en Gran Canaria estaba estable, dijeron autoridades de ambas islas.
El incendio en Tenerife "sigue pero se espera a lo largo del día una importante mejoría dependiente de las condiciones meteorológicas, sobre todo del viento" que debería perder intensidad durante la tarde, dijo la portavoz del Cabildo (autoridad isleña).
Cinco helicópteros y dos hidroaviones participaban el miércoles en las labores de extinción, en las que también trabajaban 900 personas en tierra.
En el centro de la isla vecina de Gran Canaria, el otro incendio parecía estar en cambio bajo control después de haber convertido en humo 20.000 hectáreas y obligado a evacuar el lunes varios miles de personas, según una fuente de la autoridad insular.
"Los incendios están ahora todos estabilizados, ahora los medios se están concentrando en un frente, y se va a sobrevolar la zona para ver si se da por controlado el incendio", según la misma fuente.
Gran parte de las personas evacuadas el lunes en Gran Canaria pudieron regresar a sus domicilios el martes por la noche, una vez apartado el peligro.
Según un balance difundido el martes por la tarde por el gobierno canario, los dos incendios obligaron a evacuar a 12.000 personas y quemaron 35.000 hectáreas.
"Se trata del incendio más importante de los últimos decenios", afirmó el martes el presidente regional canario, Paulino Rivero, quien el miércoles aseguró a la cadena de radio Cope que "ahora mismo las noticias son más optimistas, aunque puede cambiar la situación del viento y nos vemos otra vez en una situación dramática".
Según la Fundación Foresta, los incendios han acabado con un tercio de la masa forestal del archipiélago canario.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía que desplazarse este miércoles a Tenerife y Gran Canaria para evaluar la situación con el presidente del gobierno regional, Paulino Rivero, y anunciar probablemente también nuevas medidas de ayuda y asistencia.