ver más

Polémica diplomática por el acto anti-Bush

Estados Unidos cuestionó a la Argentina por el acto que encabezó el presidente venezolano, Hugo Chávez.
23 de marzo de 2007 - 00:00
Washington (NA)- Estados Unidos le reprochó públicamente al Gobierno argentino que haya permitido la realización de un acto en Buenos Aires contra George W. Bush, encabezado por el mandatario venezolano, Hugo Chávez.

"Lamento que esa protesta se haya realizado (en Buenos Aires) el mismo día que nuestro presidente estaba en Montevideo", criticó el número tres del Departamento de Estado norteamericano, Nicholas Burns, quien se refirió por primera vez al acto, desarrollado el pasado viernes 9 de marzo.

Durante una conferencia organizada por el Consejo de las Américas, Burns se dirigió directamente al embajador argentino, José Octavio Bordón, que se encontraba sentado en primera fila, y le recriminó la actitud del Gobierno nacional.

A través de un gesto inusual en el ambiente diplomático, desde el podio el funcionario afirmó: "Lamento decir esto, señor embajador, pero éste es el sentimiento (de nuestro Gobierno)".

De esta forma, la administración de Bush se refirió por primera vez al acto desarrollado en la cancha de Ferrocarril Oeste y a la "antigira" que organizó Chávez, a quien los funcionarios estadounidense volvieron a calificar de "fuerza negativa".

Ante esta situación, Bordón reiteró que el gobierno de Néstor Kirchner no tuvo nada que ver con la organización del multitudinario evento, que coincidió con la gira que Bush por países de Latinoamérica.

El embajador argentino negó que Burns hiciera un reproche a su gobierno y aseguró: "No lo tomo (como una recriminación) porque no lo dijo, además no hubiera correspondido. El Gobierno argentino no participa de actos partidarios que comprometan a terceros países".

Sin embargo, en posteriores declaraciones, el número tres del Departamento de Estado norteamericano reiteró la posición de su país y hasta señaló directamente al gobierno de Kirchner.

Aunque reconoció que "nadie va a poner en tela de juicio la libertad de expresión", afirmó que un acto de esas características "el mismo día en que el presidente (Bush) estaba en Montevideo" no fue una "decisión correcta".

"Por supuesto, el Gobierno argentino tiene el derecho de decidir si quiere hacer esto y nadie lo cuestiona, pero esperamos tener una relación más coherente y amistosa con Argentina y para lograrlo se necesitan dos países", subrayó.

A través de estas declaraciones, Burns, quien estuvo en Buenos Aires a principios de febrero, también rompió la costumbre de los funcionarios norteamericanos de no citar públicamente a Chávez con nombre y apellido, para contrastar su programa con la "agenda positiva" de Estados Unidos en la región.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar