Los ecuatorianos están pasando un conflicto de poderes. El problema surgió por el llamado a un plebiscito para convocar a una asamblea constituyente.
Washington.- El gobierno de Estados Unidos se manifestó ayer dispuesto a ayudar a que Ecuador pueda "profundizar sus instituciones" ante el conflicto entre poderes por el llamado a un plebiscito para convocar una asamblea constituyente.
"Estamos dispuestos, trabajando con nuestros socios en la región, a ofrecer la solidaridad y la ayuda necesaria para asegurar que Ecuador tenga la posibilidad de profundizar sus instituciones", dijo el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, citado por la agencia Ansa.
El Tribunal Supremo Electoral ecuatoriano destituyó a 57 legisladores, a principios de este mes, por considerar que habían interferido en el proceso para la convocatoria a una consulta popular el 15 de abril, sobre la conformación de una asamblea constituyente impulsada por el presidente Rafael Correa.
"Estamos viendo todo lo que está pasando en Ecuador con mucho interés", dijo Shannon, quien resaltó que el país andino "está buscando una manera de asegurar que su democracia responda al pueblo, y lo hace de una manera institucional".
Sin hacer juicios de valor sobre la decisión del tribunal, el funcionario manifestó que Washington confía en que "el presidente Correa y las instituciones van a encontrar una solución a favor de los ecuatorianos".
Diputados
Quito.- Al menos 21 diputados suplentes de algunos de los 57 legisladores destituidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) llegaron ayer a la madrugada al Congreso disfrazados de policías, mientras las afueras de la sede legislativa continuaban custodiadas por unos 1.300 policías y carros antimotines.
El diario El Universo publicó ayer en su edición digital que los legisladores -todos ellos opositores- se presentaron en el Parlamento luego de mantener una reunión anoche con representantes del gobierno, según un informe de Teleamazonas reproducido por el diario on line.
Según medios locales reproducidos por la agencia alemana DPA, los 21 legisladores habrían llegado a un acuerdo de separarse de la tendencia de oposición y conformar un "bloque de la dignidad" que apoye los postulados del gobierno.
Entre tanto, grupos simpatizantes del gobierno de Rafael Correa y opositores comenzaron a concentrarse en inmediaciones del Parlamento, por lo que las fuerzas policiales debieron diagramar un operativo destinado a evitar agresiones.
El congreso unicameral ecuatoriano debía sesionar ayer, reunión a la que los legisladores destituidos pretenden ingresar, como forma de rechazar su separación del cargo.
Si finalmente no logran entrar por la fuerza a la sede legislativa, los diputados separados intentarían sesionar en una suerte de congreso paralelo para restarle legitimidad a la sesión en el Parlamento.
De los 21 legisladores suplentes que ya entraron al Congreso, 14 pertenecen al Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), seis al Partido Sociedad Patriótica (PSP) y uno al Partido Social Cristiano (PSC).
Los diputados llegaron en dos ómnibus hasta las afueras del Congreso, ubicado en el antiguo edificio del Banco Central del Ecuador (BCE), desde donde ingresaron al interior del Parlamento.
Por su parte, los legisladores del grupo parlamentario denominado pre constituyente empezaron a llegar muy temprano al Congreso. Uno de ellos fue el diputado Ramsés Torres, jefe del bloque de Pachakutik.
Ya en el interior del edificio, algunos periodistas corroboraron que se estaban cambiando los nombres de los diputados destituidos por algunos de los suplentes.
Ecuador vive una grave crisis institucional a causa del enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y los legisladores opositores, a quienes el oficialista Tribunal Electoral destituyó bajo la acusación de entorpecer un llamado a consulta popular en el que la ciudadanía apoyará o no una reforma constitucional.