Al menos 28 personas murieron, entre ellas un soldado británico, y otras 89 fueron heridas en varios atentados con explosivos en Bagdad y Basora, en la misma jornada en la que asumió el nuevo jefe de seguridad para la capital iraquí.
Esta renovada ola de violencia tuvo lugar en la misma jornada en la que asumió el nuevo jefe de seguridad para la zona de Bagdad, el teniente general Abud Kambar, designado por el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki.
Kambar será el encargado de coordinar las operaciones militares en la zona de Bagdad del nuevo contingente de tropas enviado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para intentar el control de la violencia sectaria en la capital iraquí.
La sangrienta jornada comenzó con la muerte de al menos dieciséis personas y un saldo de más de 60 heridos al estallar un camión bomba en una calle céntrica de Bagdad, aunque el número de víctimas podría aumentar debido a la potencia de la explosión, informó la policía iraquí.
Cinco personas más murieron por la explosión de un coche bomba en un estacionamiento Al Nahda, al este de Bagdad, donde también hubo quince heridos, informaron las autoridades locales, consignó la agencia alemana DPA.
Las muertes violentas no terminaron allí cuando otras tres personas fallecieron y once más fueron heridas por la explosión del segundo coche bomba cerca de una estación de servicio en el barrio de Al Saidiya, ubicado al sudoeste de Bagdad, indicó la policía.
La seguidilla de atentados continuó cuando dos personas murieron en la capital de Irak cuando una carga de morteros cayó en otro barrio céntrico de Bagdad y una bomba escondida en un tacho de basura explotó en un sector del este de la ciudad, informó también la policía.