sábado 27 de junio de 2026

Tensa situación en el Golfo

El Gobierno de Teherán no cede ante las presiones internacionales. Temen que la situación termine por descontrolarse.

Teherán anunció ayer que continuará su polémico plan nuclear, pese al ultimátum enviado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que dio plazo hasta el 21 de febrero para detenerlo, y realizará esta semana maniobras militares para preparar su poder defensivo.

"La suspensión de nuestro programa nuclear es absolutamente inaceptable. No hay ni una justificación jurídica ni razonable para detener el enriquecimiento de uranio", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores Mohammad Ali Hosseini, según informó la agencia DPA.

Las declaraciones de Hosseini contribuyen a tensar aún más la delicada situación en el Golfo Pérsico y aumentan la preocupación estadounidense por lo que es calificado por la Casa Blanca como las "crecientes aspiraciones hegemónicas de Teherán".

No obstante, Hosseini no descartó continuar las "fecundas conversaciones" iniciadas el pasado fin de semana, durante la Conferencia de Seguridad de Munich, entre el jefe negociador iraní, Ali Lariyani, y el alto representante para la Política Exterior y la Seguridad de la Unión Europea, Javier Solana.

Aún así, Teherán se prepara para otra demostración de poder defensivo y anunció que realizará una tercera ronda de maniobras militares en menos de cuatro semanas, según informó la agencia Fars.

Las fuerzas terrestres de los Guardianes de la Revolución Islámica iraní comenzarán mañana las maniobras bautizadas como "Fuerza" en 16 provincias, con el objetivo de preparar el poder defensivo de las fuerzas armadas, señaló el cuerpo paramilitar en un comunicado difundido por Fars.

Los Guardianes de la Revolución Islámica ya realizaron dos maniobras navales y aéreas a finales de enero y principios de febrero y las que comienzan hoy (terrestres) "completarán el círculo militar", señala el comunicado.

El hecho, que añade aún más intranquilidad en la región, coincide con la sorpresiva visita realizada por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, a Bagdad quien lanzó una fuerte advertencia al régimen de Teherán, acusándolo de "fomentar la inestabilidad regional".

El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó con sanciones a Irán en caso de que no detenga su programa de enriquecimiento de uranio antes del miércoles próximo.

Por su parte, el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, subrayó ayer la voluntad de Irán de tener tecnología atómica, argumentando que las reservas de petróleo y gas del país no son inacabables, por lo que Teherán necesita fuentes alternativas para no depender de Occidente.

En tanto, Irán, junto a Siria, en otra movida del tenso ajedrez de la región, reafirmaron ayer su "enérgico rechazo a la política estadounidense para Medio Oriente".

El presidente sirio, Bashar al Assad, subrayó que ambas naciones se enfrentarán a todos los intentos de Washington de debilitar el "frente" constituido entre Teherán y Damasco.

Estados Unidos acusa a Irán y Siria de "apoyar el terrorismo en Medio Oriente" y trabajar contra una solución pacífica para los conflictos de Irak y Líbano. Siria es el principal aliado árabe de Irán en Oriente Medio.

Teherán y Damasco, por otro lado, no ocultan su apoyo a la milicia chiita libanesa Hezbollah, considerada por la Casa Blanca como una "organización terrorista".
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