Unas 5000 personas marcharon para exigir el endurecimiento de la lucha contra el grupo terrorista; pese a la ausencia de Zapatero, líderes del PP y el PSOE compartieron la protesta.
(DPA y Reuters)- Pese a las estimaciones de los organizadores y los medios de comunicación españoles, la marcha convocada frente a la tradicional Puerta de Alcalá bajo el lema "Por la libertad, para la derrota de ETA" fue un golpe bajo.
Tan sólo unas 5000 personas participaron de la manifestación para exigir un endurecimiento en la lucha contra el grupo terrorista.
A tres días del nuevo baño de sangre provocado por la banda terrorista ETA en el que murió un guardia civil en Francia, las protestas volvieron ocupar las principales calles de Madrid.
"A los terroristas sólo se les puede derrotar con la unidad de los demócratas y la fuerza del estado de Derecho", dijo una ciudadana española que leyó el manifiesto, acordado el sábado entre las principales fuerzas políticas en el Congreso de los Diputados.
"La colaboración internacional, en especial la que mantienen los gobiernos de España y Francia, es un instrumento esencial en la lucha contra ETA", agregó. Asimismo, el comunicado también mostró el apoyo al gobierno de zapatero para derrotar a ETA.
La concentración no contó con la presencia del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ni la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que pide que el Congreso anule la resolución parlamentaria que permite al gobierno negociar con ETA.
Sin embargo, lo más destacado de esta protesta fue que después de años de desencuentros en política antiterrorista, los dos principales partidos españoles se manifestaron en conjunto para mostrar su repudio al ataque.
Por primera vez durante el actual mandato, en el que el malogrado proceso de diálogo con ETA enfrentó al Ejecutivo con el principal partido de la oposición, el Partido Popular (PP), se pudo ver unidos frente al terrorismo a destacados miembros del Partido Socialista (PSOE) de Zapatero, junto a los principales dirigentes del PP, encabezados por Mariano Rajoy.
"He venido a defender la política de la derrota de ETA: que no se va a volver a negociar nunca más", señaló Rajoy a los medios de prensa una vez concluida la protesta.
Los concentrados guardaron dos minutos de silencio "en repudio por este acto criminal y en solidaridad con las víctimas", según señaló el comunicado. En tanto, antes de finalizar la manifestación, se escucharon las estrofas del himno nacional español.
En tanto, numerosos funcionarios europeos se dieron cita hoy en el "barrio europeo" de Bruselas para condenar los recientes ataques del grupo terrorista.
La concentración se realizó ante las sedes de las instituciones europeas, informan los medios de prensa belgas. Por su parte, a la marcha asistieron el ministro de Economía español, Pedro Solbes, quien se encuentra en Bruselas.
Entre otros, también estuvieron presentes diferentes eurodiputados de todos los grupos políticos y el comisario Joaquín Almunia.