CARACAS.- Un importante número de mesas continuaban anoche abiertas en Caracas y las principales ciudades de Venezuela, en el referendo para aprobar o rechazar la nueva Constitución impulsada por el oficialismo, pasada ya 1 hora 45 minutos del horario previsto para el cierre.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) reiteró, a través de su titular, Tibisay Lucena, que el primer boletín con cómputos será difundido "de dos horas y media a tres después del cierre de la última mesa".
Lucena destacó, en conferencia de prensa, que "el proceso fue muy tranquilo" y ratificó que está "absolutamente prohibido adelantar resultados antes del primer informe del CNE, así como promover reuniones o manifestaciones", por lo que llamó a los sectores del Sí y del No a "mantenerse dentro de los límites".
Los venezolanos fueron despertados ayer a las 04H00 de la madrugada por un toque de diana militar y explosiones de petardos como acostumbra el oficialismo y durante el día formaban colas en los barrios para votar en el referendo sobre la reforma constitucional.
En el barrio bravo 23 de Enero de Caracas, tradicional bastión de los seguidores del presidente Hugo Chávez, la afluencia de votantes era notablemente menor a las elecciones presidenciales del año pasado, cuando el mandatario fue reelegido con 62% de votos y 75% de participación.
Bajo enormes carteles a favor del Sí que indicaban que "¡La reforma es poder popular!" y con estridente música de salsa, Oswaldo Canica, portavoz del Movimiento Revolucionario Tupamaro, uno de los más radicales del oficialismo, dijo a la AFP que la participación era menor comparada con 2006.
"Pero se debe a que los métodos son más rápidos y los centros de votación han sido descentralizados", dijo el líder del movimiento, que afirma contar con 175.000 militantes en el país.
"La oposición es minoría aquí y debe respetar el resultado, pero si salen a las calles nosotros también saldremos a las calles", anticipó Canica.
Una gigantesca barda en la azotea de uno de las decenas de viejos edificios de apartamentos rezaba "Hacia el socialismo bolivariano", con la profunda reforma de constitucional que permitiría la reelección continua del presidente cada siete años.
"La afluencia es muy floja, hay poca participación, la juventud no se ve" dijo a la AFP la secretaria electoral de mesa, abogada Nancy Becerra.
Indicó que "el proceso ha sido muy ágil, la opiniones están divididas, no me atrevo a decir que la afluencia va a efectuar el resultado por el Sí o por el No".
Henry Blanco, coordinador de la campaña por el No en este populoso barrio de edificios construidos en los años 50 en la época del dictador Marcos Pérez Jiménez, manifestó su satisfacción por el proceso electoral.
Estudiante universitario de derecho de 29 años, Blanco afirma que los partidarios del No sólo cubrieron un 70% de las mesas de la Unidad Educativa Nacional 23 de Enero. Sin embargo, dijo que "la oposición respetará el resultado".