jueves 25 de junio de 2026

Conflicto en Bolivia

LA PAZ - Bolivia, sumida en una creciente polarización política, se prepara para nuevos enfrentamientos a partir del lunes, cuando las regiones contrarias al presidente Evo Morales realicen huelgas de hambre contra su gobierno.

En la jornada del miércoles tanto el gobierno de Morales como la oposición levantaron el tono y redoblaron la apuesta para afirmar su liderazgo. Tras los paros que se realizaron el miércoles en seis de los nueve departamentos bolivianos, Bolivia se daba un respiro ayer.

Del lado oficialista, Morales promulgó una ley que era resistida por las regiones por cuanto le retiraba parte de sus ingresos. De hecho esa ley era uno de los motivos de la protesta del miércoles.

Más tarde el mandatario aprobó una expropiación de 180.000 hectáreas en el sureño departamento de Chuquisaca, en el marco de una ley de tierras que también ha sido resistida por latifundistas de las regiones.

Además, la mayoría oficialista en el Congreso -que alcanzó el quórum apelando a tres congresistas suplentes de la oposición- aprobó también el miércoles que la Asamblea Constituyente, denostada por la oposición, pueda sesionar en cualquier punto del país, una forma de eludir las presiones que le han impedido sesionar en la sureña Sucre en los últimos tres meses.

Estos tres hechos políticos fueron un contraataque contra el paro liderado por la poderosa Santa Cruz, seguido también en Cochabamba, Tarija, Chuquisaca, Beni y Pando, que en total aportan 80% del PIB del país.

Pero un Morales más conciliador convocó ayer a los gobernadores opositores a su gobierno y a los empresarios a discutir planes de desarrollo en sus regiones como un paso para superar la crisis política.

"Hemos convocado a los prefectos (gobernadores) y al sector productivo empresarial para que de manera conjunta podamos intercambiar políticas y de esta manera aportar para una revolución social", afirmó en una declaración a la prensa en Palacio de Gobierno.

Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, conocidos como la medialuna, llevan desde hace más de dos años una lucha contra el gobierno central buscando una autonomía que les permita independencia en el manejo de sus recursos y en su actividad política.

Además de esa exigencia, en el paro del miércoles los departamentos protestaban por la aprobación el sábado de un proyecto de Constitución por parte del oficialismo sin consultar a la oposición.

En esos departamentos los Comités cívicos -que reúnen a empresarios y dirigentes civiles- se han convertido en puntas de lanza de la oposición contra Morales. En el caso del de Santa Cruz (el más influyente de todos), su presidente Branco Marinkovic amenazó el miércoles con una "resistencia movilizada" contra el gobierno.



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