jueves 25 de junio de 2026

Una nueva noche de violencia dejó al menos 77 policías heridos

Grupos de jóvenes volvieron a enfrentarse con las fuerzas de seguridad y quemaron 63 vehículos, dos escuelas y una biblioteca.

(AGENCIAS) - Una nueva e intensa oleada de violencia dejó al menos 77 policías heridos a manos de jóvenes que lanzaron ataques con armas de fuego, arrojaron bombas incendiarias y quemaron decenas de vehículos en suburbios de París, dijeron autoridades policiales.

En la segunda noche de disturbios en los suburbios norte de París, fueron detenidas seis personas y se incendiaron y destruyeron coches y edificios.

Fuentes policiales explicaron que uno de los agentes que permanece herido de gravedad recibió un impacto de bala en la espalda.

También indicaron que 63 vehículos fueron incendiados en la media docena de localidades donde se produjeron los altercados y además fueron destruidas dos escuelas, una biblioteca, unas oficinas de impuestos y un supermercado.

En la localidad de Villiers le Bel, a una veintena de kilómetros al norte de París, comenzaron los incidentes tras la muerte el domingo de dos adolescentes al chocar su moto contra un coche de policía.

Los enfrentamientos entre jóvenes y policías se reanudaron por segunda noche muy cerca del lugar donde fallecieron los dos jóvenes, Moushin y Larami.

Los grupos de alborotadores lanzaron todo tipo de proyectiles contra los agentes, que respondían con gases lacrimógenos, pelotas de goma y otro material antidisturbios.

Los atacantes, que se pertrechaban tras contenedores de basura, quemaron un autobús de antidisturbios y un coche de policía.

Aunque los desordenes se concentraron en el departamento de Val dOise (Villiers le Bel, Sarcelles, Garges les Gonesse, Cergy, Ermont y Goussainville esencialmente) también se informó de algunos incidentes en las barriadas conflictivas de Mureaux, en el departamento de Yvelines, al sur de París.

La delegación del gobierno de Seine Saint Denis, que fue el origen y el principal foco de la ola de disturbios que sacudió Francia hace dos años, afirmó que la situación había sido "tranquila" durante la noche.

Un portavoz de las familias de los fallecidos en Villiers le Bel pidió públicamente que se haga "justicia con calma y serenidad, que la investigación se lleve a cabo bajo el control de un juez instructor y que se respeten las leyes de la República".

Los padres de los jóvenes muertos pidieron que se recuerde a "sus hijos sin violencia, sin altercados, respetando la legalidad".

Seguí leyendo

Te Puede Interesar