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Israelíes y palestinos se comprometieron a alcanzar un acuerdo de paz en 2008

El presidente de la ANP Mahmud Abas supedita la paz a un cese total de la ocupación israelí. Bush asegura que las negociaciones entre Israel y la ANP tratarán temas "destacados" que en ocasiones anteriores han frustrado las conversaciones de paz
27 de noviembre de 2007 - 00:00
(Agencias) - Israelíes y palestinos decidieron hoy en Annapolis retomar "inmediatamente" las conversaciones de paz con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo para finales de 2008 y la mirada puesta en la creación de un Estado palestino independiente.

Esto se desprende del comunicado conjunto que, mucho antes de lo previsto, se dio a conocer hoy en esta ciudad de Maryland, en la que EE.UU. ha reunido a las partes en conflicto bajo la atenta observación de unos 40 países, en su mayoría árabes.

El documento, anunciado por el presidente de EE.UU., George W. Bush, en un acto en el que estuvo acompañado por el primer ministro israelí, Ehud Olmert y el presidente palestino Mahmoud Abas, prevé el comienzo de las conversaciones a partir de diciembre.

Los contactos entre israelíes y palestinos llevan estancados siete años, el mismo tiempo que lleva Bush en la presidencia de Estados Unidos. De hecho, éste es el primer gran intento que el presidente de EE.UU. lleva a cabo en favor de la paz en Oriente Medio.

Según lo acordado hoy, la primera reunión se llevará a cabo el próximo 12 de diciembre y, a partir de ahí, las partes se encontrarán cada dos semanas para dar seguimiento serio a esta nueva ronda por la paz en la región.

El documento contiene especificaciones sobre los temas centrales que dividen a israelíes y palestinos, según reconoció el propio Bush, y establece los principios que guiarán las futuras conversaciones.



Pautas para los temas más polémicos

Asimismo, establece pautas para abordar los puntos más conflictivos de la negociación como son los asentamientos judíos en los territorios palestinos, el papel de la comunidad internacional, los calendarios, el futuro de Jerusalén o la denominación de Israel como "estado Judío".

Ponerse de acuerdo en estos asuntos no va a ser fácil. Sin ir más lejos, inmediatamente después de que Bush terminara su anuncio, Abbas se apresuró a decir que él no piensa olvidar su exigencia de que Jerusalén oriental sea la capital del futuro Estado palestino.

Pero el documento contiene importantes compromisos como, por ejemplo, el que se refiere a "poner fin al derramamiento de sangre" y propagar la "cultura de la paz y la no violencia".

"Expresamos nuestra determinación de poner fin al derramamiento de sangre, el sufrimiento y las décadas de conflicto entre nuestros pueblos y de iniciar una nueva era de paz sustentada en la libertad, la seguridad, la justicia, la dignidad, el respeto y el reconocimiento mutuo", dice textualmente el documento.

Igualmente se refiere en estos términos a "propagar una cultura de paz y no violencia" y expresa también la necesidad de "confrontar el terrorismo y la incitación al terrorismo, ya sea cometida por los palestinos o los israelíes".

En lo relativo a la meta de la coexistencia pacífica de los dos estados, Israel y Palestina, el compromiso alcanzado hoy indica que las conversaciones que comenzarán de inmediato, se llevarán a cabo "de buena fe" y con la mirada puesta en "concluir un tratado de paz que resuelva todos los asuntos pendientes".

El compromiso hace referencia también a la forma en la que se van a llevar a cabo estas negociaciones, que serán "vigorosas" y "continuas", y se subraya que se harán "todos los esfuerzos para llegar a un acuerdo antes del fin de 2008.

Las partes, asimismo, se comprometen a cumplir de manera inmediata con sus obligaciones respectivas vinculadas al cumplimiento de la "Hoja de ruta" hacia una solución permanente de dos estados para el conflicto israelí-palestino, emitido por el Cuarteto el 30 de abril de 2003.

Se ha decidido además formar un mecanismo tripartito que llevará a cabo el seguimiento de los progresos de la "Hoja de ruta" que estará formado por representantes israelíes, palestinos y encabezado por Estados Unidos. Las partes se comprometen a continuar la ejecución de sus obligaciones en la Hoja de ruta hasta que se alcance un tratado de paz. Estados Unidos vigilará y juzgará el cumplimiento de los compromisos de la Hoja de Ruta por ambas partes.



Abas supedita la paz a un cese total de la ocupación israelí

Tras el anuncio del inicio de las negociaciones, Mahmud Abas afirmó hoy que la paz sólo será posible si se produce un cese total de la ocupación israelí. En su discurso en Annapolis, Abas se refirió al compromiso que han adoptado palestinos e israelíes para iniciar una negociación que conduzca a un acuerdo de paz definitivo, antes de finales de 2008. Abas destacó que existe un gran apoyo internacional a esta negociación, pero insistió en que el éxito de este proceso no depende solo de los países islámicos o árabes, sino que requiere una "voluntad mutua".

En este sentido, precisó que Israel debe estar básicamente dispuesto a "poner fin a la ocupación de todos los territorios que están ocupados desde 1967, lo que incluye Jerusalén Este, así como el Golán Sirio, y la zona del Líbano que sigue ocupada".



Olmert asegura concesiones dolorosas

Olmert, indicó hoy al inicio de la Conferencia de Annapolis, que "estamos dispuestos a realizar un compromiso doloroso" y añadió "queremos la paz, exigimos acabar con el terror, la incitación y el odio. Ha llegado el momento" de alcanzar la paz, y aseguró que Israel "la quiere". Además, en sus palabras de inicio de la reunión, Olmert subrayó que, sin embargo, "no ignoro todos los obstáculos que aún quedan en el camino. Están delante de mí".

"Vine aquí, pese a las preocupaciones, las dudas y los titubeos, para decirle a usted, presidente palestino, Mahmoud Abas, y a través suyo a su gente y todo el mundo árabe: que ha llegado el momento", dijo Olmert.

A continuación indicó que tanto unos como otros "ya no tenemos el el privilegio de aferrarnos a los sueños que están desligados del sufrimiento de nuestras gentes, las dificultades que experimentan a diario y la carga de vivir bajo una incertidumbre constante, sin ninguna posibilidad de cambiar o esperanza".

El mandatario israelí también subrayó que no ha venido a Annapolis a "resolver cuentas históricas entre nosotros sobre qué provocó el conflicto, el odio y lo que, durante muchos años, obstaculizó camino para llegar al compromiso y la paz".

Olmert también subrayó que Israel "no es indiferente al sufrimiento" y no es ajeno a las "tragedias que ustedes han experimentado".

"Las negociaciones entre nosotros no tendrán lugar aquí en Annapolis -avanzó Olmert- sino más bien en nuestra casa y en la suya".



Presión de Rice

El departamento de Estado estadounidense ha ejercido en las últimas semanas una gran presión para que israelíes y palestinos resolvieran las discrepancias existentes y lograran hoy un acuerdo. En concreto, Israel se negaba a incluir una referencia a la Iniciativa Árabe de paz, que los estados árabes acordaron a principios de año en la cumbre de la Liga Árabe de Riad.

Dicha Iniciativa establece que los países árabes reconocerán y normalizarán las relaciones con Israel, a cambio de que este país reconozca el derecho al retorno de los refugiados palestinos, y se retire de los territorios ocupados en la Guerra de los seis días, de 1967.

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