Se convirtió en el primer jefe de Estado acusado por la Justicia. Lo responsabilizan por la malversación de fondos públicos cuando estaba al frente de la alcaldía de París.
PARÍS- El ex presidente francés Jacques Chirac, inculpado por desvío de fondos públicos cuando era alcalde de París, dijo que peleará "por la verdad" y su "honor" en declaraciones a una cadena de televisión francesa. "Mi ánimo, es de entrada la serenidad y luego la voluntad de luchar", declaró en una breve entrevista con TF1 desde su despacho, en su primera reacción pública tras la inculpación.
"Voy a luchar, con el respeto que naturalmente le debemos a la justicia", agregó.
"No acepto que se diga cualquier cosa de este asunto, que pisoteemos la presunción de inocencia y, por consiguiente, voy a luchar a la vez por la verdad y por mi honor", lanzó el que fuera jefe de Estado.
Seis meses después de abandonar la presidencia, Jacques Chirac se convirtió en el primer jefe de Estado francés en ser procesado después de que la justicia le acusase de malversación de fondos públicos cuando estaba al frente de la alcaldía de París.
Su inculpación, anunciada por su abogado Jean Veil, significa que la juez Xavière Simeoni considera que existen "indicios graves y concordantes" contra Chirac en este caso que investiga el pago de salarios a cargo del ayuntamiento a gente vinculada al gaullista RPR (Reunión para la República), su partido en aquella época.
La imputación se hizo pública después de tres horas de comparecencia de Chirac en "el mejor de los climas", según su abogado.
Los hechos que se le reprochan a Chirac, que es miembro del Consejo Constitucional, pueden acarrear diez años de cárcel y 150.000 euros de multa.
En concreto, el expediente de la jueza Simeón menciona unos 40 empleos ficticios acordados a personalidades de la derecha o a sus colaboradores de confianza en los gabinetes de Chirac y de su sucesor en la alcaldía, Jean Tiberi (1995-2001).
El ex presidente había llegado al palacio de justicia de París a las 08H30 en calidad de "testigo".
Alcalde de la capital entre 1977 y 1985, Chirac perdió en junio la inmunidad del cargo de presidente de la que se había beneficiado durante 12 años.
El pasado 19 de julio ya compareció como testigo por otro caso de su época al frente de la alcaldía, el de los "empleos ficticios" en provecho de su partido.
"Es un poco tarde" para juzgar al ex presidente, estimó uno de sus allegados, Pierre Mazeaud, que fue presidente del Consejo Constitucional, y que se mostró partidario de una amnistía.
François Hollande, líder de los socialistas franceses, actualmente en la oposición, dijo que no quería entrar en "polémicas inútiles". El ex presidente de la República, de 74 años, fue reemplazado el 16 de mayo por Nicolas Sarkozy.
Pero éste no es el único caso pendiente del ex presidente con la Justicia. Chirac es sospechoso en el “escándalo Clearstream” sobre los presuntos sobornos de dirigentes políticos franceses y espionaje político. La Justicia también lo investiga en el caso de la Sempap, una imprenta disuelta en 1996, sospechosa de haber financiado al RPR. Por último, los jueces indagan desde 2006 las cuentas de la compañía aérea Euralair. Se sospecha que Chirac, y sobre todo su esposa Bernadette, utilizaron pasajes gratuitos en esa empresa antes de 1995.