Dieron más de 40.000 años de prisión a los autores de la masacre que costó la vida a 191 personas. El presunto autor intelectual fue absuelto porque cumple una pena en Italia por el mismo delito.
MADRID - La justicia española condenó a más de 40.000 años de prisión a los marroquíes Jamal Zougam y Otman El Gnaoui como autores de los atentados del 11 de marzo de 2004 contra la red ferroviaria de Madrid, en los que murieron 191 personas y resultaron heridas otras 1.856.
La sentencia más esperada en la historia de España condenó también a otro de los principales acusados, el minero español José Emilio Suárez Trashorras, quien facilitó los explosivos para los atentados, a casi 35.000 años de prisión.
Sin embargo, el presunto autor intelectual de la masacre, Rabei Osman El Sayed, conocido como "Mohamed el Egipcio", para quien la fiscalía pedía 38.962 años por integración en organización terrorista, ha sido absuelto, ya que cumple condena por ese mismo delito en Italia.
En total, de los 28 acusados, 18 recibieron penas de entre 3 y 23 años de prisión, dos (Zougam y El Gnaoui) fueron condenados a 42.924 años, uno (Emilio Suárez Trashorras) a 34.715 años, mientras el resto fueron absueltos.
El tribunal que juzgó los mayores atentados terroristas de la historia de España subrayó en su sentencia que la organización separatista vasca ETA no estuvo implicada en la masacre.
La sentencia dejó claro que los autores de los atentados "son miembros de células o grupo terroristas yihadistas", aunque no mencionó específicamente ninguna organización ni justifica la acción en la intervención de España en la guerra de Irak.
Es por ello, que al leer la sentencia, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, desmontó la llamada "teoría de la conspiración", avalada por el opositor Partido Popular (PP) desde hace casi cuatro años, y que sostuvieron algunos abogados con el objetivo de involucrar a ETA en los atentados.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró al conocer la sentencia que "hoy se ha impartido justicia".
En una declaración institucional, Zapatero reconoció la labor de las fuerzas de seguridad del Estado, y los fiscales y jueces, de quienes los españoles pueden "sentirse orgullosos".
Tras conocer la sentencia, el líder del PP, Mariano Rajoy, dijo que su partido es, como siempre, respetuoso de las decisiones de la justicia y subrayó que ha apoyado la investigación que dio lugar a la sentencia dictada ayer.
No obstante, Rajoy, quien también homenajeo a las víctimas, afirmó que apoyará cualquier otra investigación que permita "avanzar sin límites en la acción de la justicia, ya que los acusados como inductores o autores intelectuales no han sido condenados como tales".
El Tribunal consideró que Zougam y El Gnaoui son responsables de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas.
El minero español José Emilio Suárez Trashorras fue condenado por estos mismos delitos y por la muerte de Francisco Javier Torronteras, el agente del GEO (Grupo Especial de Operaciones) muerto en la explosión del departamento de Leganés, donde se inmolaron otros siete autores materiales de los atentados.
A Zougam, Gnaoui, y Trashorras también se les imputan dos delitos de aborto, que el tribunal no aclaró cómo se computan.
En tanto, Rafá Zouhier, uno de los personajes más controvertidos en el juicio por su labor de confidente de la policía, fue condenado a 10 años de prisión, sólo por tráfico de explosivo, y no como cooperador necesario en los atentados.
Junto Rabei Osman El Sayed, fueron absueltos Antonio Toro, Carmen Toro, Emilio Llano, Mohamed e Ibrahim Moussaten, Javier González Días e Iván Granados, según la sentencia leída por el magistrado.
El atentado del 11 de marzo de 2004 contra los servicios ferroviarios de Madrid, causó la muerte a 192 personas –incluido el agente del GEO muerto en Leganés- y heridas a 1.856.
En la sentencia, el tribunal fijó indemnizaciones de entre 30.000 y 1.500.000 euros para las víctimas directas y familiares, clasificados en grupos de menor a mayor gravedad.