(Télam) - Tropas turcas acorralaron hoy a unos 100 rebeldes kurdos cerca de la frontera con Irak tras bloquear todas sus vías de escape, mientras que un soldado turco murió por una explosión en una operación separada, en otra jornada de máxima tensión en la frontera entre Turquía e Irak.
Ya exacerbado por la violencia separatista kurda, el sentimiento nacionalista turco se vio reforzado hoy con motivos de los entusiastas festejos por el 84 aniversario de la fundación de la Turquía moderna, con actos en todas las ciudades del país en honor al padre fundador de la patria, Mustafa Kemal Ataturk.
El presidente Abdullah Gul, ministros del gabinete y oficiales del ejército depositaron coronas de flores en el mausoleo de Ataturk en Ankara, la capital de este país musulmán de 75 millones de personas.
Turquía acumuló ya unos 100.000 soldados, tanques, aviones y helicópteros en la frontera con Irak en espera de la orden para lanzar una ofensiva contra los separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), guerrilleros que atacan en Turquía y luego se refugian en la montañas del norte de Irak.
"Estamos conteniendo el aliento, esperando la orden para una operación", dijo un oficial turco en declaraciones que publicó hoy el diario liberal Radikal.
La agencia de noticias turca Anatolia dijo que las tropas, que desde hace días bombardean las vías de escape de los rebeldes hacia Irak, atraparon a un grupo de 100 insurgentes en las montañas de Ikiyaka, en la sureña provincia de Hakkari, fronteriza con Irak, obligándolos a refugiarse en cuevas.
Más al norte, un soldado murió al pisar una mina plantada por rebeldes del PKK, que en las últimas semanas intensificó la sangrienta lucha que mantiene desde 1984 para indepenedizar las zonas de mayoría kurda del sur de Turquía.
Quince rebeldes murieron ayer en ataques de helicópteros turcos en la provincia de Tunceli, en el sur de Turquía.
Los rebeldes del PKK mataron a 43 personas este mes, entre ellas 30 soldados.
Estados Unidos, aliado de Turquía en la Otan, y el gobierno iraquí pidieron a Turquía que no lance una ofensiva en Irak y prometieron ayuda en el combate a los rebeldes kurdos. Pero el gobierno turco enfrenta cada vez mayor presión para hacerlo.