Se produjeron 88 muertes en atentados con explosivos un día después de la llegada de las tropas adicionales que envió el gobierno de George W. Bush. Mientras que la cifra de soldados estadounidenses muertos este año se elevó a 46.
Al menos cien personas murieron, 88 de ellas en un atentado con explosivos en Bagdad, y casi dos centenares fueron heridas hoy en Irak, un día después de la llegada a ese país del primer contingente de tropas adicionales ordenado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Por lo menos 88 personas murieron y 166 fueron heridas en un doble atentado cometido ayer con dos coches bomba en un mercado de Bagdad, informaron las fuerzas de seguridad iraquíes, consignó la agencia italiana ANSA.
Las fuentes dijeron además que 84 heridos fueron ingresados en el hospital Al Kindi, donde fueron llevados, además, 69 cadáveres, mientras que otros 25 heridos y cinco cadáveres se encuentran en el hospital Ibn al Nafiss. Las demás víctimas se encuentran en diferentes centros médicos locales.
Según testigos, las fuerzas de seguridad iraquíes auxiliadas por las tropas estadounidenses, aislaron por completo la zona, ubicada en el centro de Bagdad, en la orilla del río Tigris.
En tanto, doce personas murieron ayer en un atentado con explosivos perpetrado en un mercado de Jales, provincia de Diyala, al que siguió un ataque con disparos de mortero, informaron fuentes policiales.
El atentado fue lanzado con una bomba que estalló en el mercado y luego se produjo un impacto de mortero. Al menos 40 personas fueron heridas, informó la policía.
Por otro lado, el comando de las tropas de Estados Unidos en Irak informaron que dos soldados estadounidenses murieron el domingo en el transcurso de una operación militar en la provincia de Al Anbar, oeste de Irak.
Estas muertes elevaron a 27 el número de soldados de Estados Unidos muertos durante el fin de semana, 13 de ellos por la caída de un helicóptero militar cerca de Bagdad, mientras que ya son 46 los caídos en lo que va del año.
Desde marzo de 2003, mes de comienzo de las operaciones militares en Irak, murieron al menos 3.052 soldados norteamericanos, según cálculos basados en datos del Pentágono.
El presidente George W. Bush se distanció de predicciones según las cuales algunos soldados estadounidenses podrían dejar Irak a mediados de este año, e insistió en que no aceptará calendarios para tal retirada, en una entrevista publicada hoy por el diario estadounidense USA Today.
El presidente norteamericano anunció este mes una nueva estrategia para Irak que incluye el envío de 21.500 soldados estadounidenses más para ayudar al gobierno iraquí a controlar la violencia. Los primeros elementos de esos refuerzos comenzaron a desplegarse ayer en la zona de Bagdad.
El mandatario dijo que la mejor forma de convencer a quienes dudan de la conveniencia de su nueva estrategia de enviar más tropas a Irak "es implementarla y mostrar que funciona".
Bush agregó que hoy dirá en su discurso sobre el Estado de la Unión, que dará ante ambas cámaras del Congreso, que lo que pasa en Irak repercute en la seguridad de los estadounidenses en su propio país.
"No establecemos calendarios en esta administración porque el enemigo ajustará sus tácticas basándose sobre la prevista acción de Estados Unidos", dijo Bush en su entrevista, reproducida por USA Today en su página de Internet.