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Bush dice que no le importa si el Congreso lo apoya o no

Crece la polémica por su decisión de enviar más tropas a Irak, donde ya murieron más de 3.000 soldados estadounidenses.
15 de enero de 2007 - 00:00
El presidente estadounidense, George W. Bush, afirmó ayer que enviará más tropas a Irak porque tiene la autoridad para hacerlo y sin importar lo que el Congreso decida.

"Comprendo plenamente que ellos (los congresistas) traten de frenarme. Pero ya tomé una decisión. Y seguiremos hacia adelante", dijo Bush en una entrevista al programa 60 minutos de la cadena CBS, cuyo contenido fue adelantado por la prensa estadounidense.

Por su parte, el vicepresidente, Dick Cheney, también aseguró ayer que la oposición del Congreso no afectará el plan del presidente George W. Bush de enviar más soldados a Irak.

"El presidente es el comandante en jefe (de las fuerzas armadas). Él es quien tiene que tomar esas decisiones difíciles", dijo Cheney, según citó la agencia de noticias Europa Press.

El vicepresidente desafió a la oposición demócrata, que ahora cuenta con mayoría en ambas cámaras y anunció su rechazo al envío de más efectivos a Irak, al manifestar que "él (Bush) es quien tiene que decidir cómo usar la fuerza y donde emplazar la fuerza".

"Ellos (los demócratas) no tienen nada para ofrecer en su lugar (del plan de Bush)”, dijo Cheney quien, dirigiéndose directamente a los opositores, agregó: "Ustedes no pueden conducir una guerra como si fuera un comité", remarcó.

Además Cheney dijo que el Congreso "tiene que respaldar el esfuerzo a través del financiamiento" de la guerra en Irak porque, sostuvo, cualquier intento de bloquear los esfuerzos de Bush "socavará a los soldados".

La dura actitud asumida por Cheney muestra que la Casa Blanca está dispuesta a desoír la posición de los demócratas que anunciaron que no votarán los fondos necesarios para emprender la nueva estrategia de Bush, cuyo eje es el envío de 20 mil militares más a Irak.

Pero no sólo los congresistas se oponen a que se sigan enviando soldados a suelo iraquí, sino también buena parte del electorado, ya que las noticias sobre las bajas norteamericanas apabullan a la población.

Estados Unidos perdió más de 3.000 soldados en Irak, contando sólo las bajas admitidas oficialmente, por lo que la cifra sería mucho mayor, y la guerra es una verdadera pesadilla para la primera potencia del mundo.



Reclamo iraní

Irán pidió ayer la liberación de los cinco iraníes arrestados por las fuerzas estadounidenses en Erbil, en Irak, y rechazó el argumento de la Casa Blanca de que los detenidos son miembros de los Guardianes de la Revolución que entregaban armas a los insurgentes iraquíes.

"Todas nuestras actividades eran legales, oficiales y en acuerdo con las autoridades iraquíes", afirmó el portavoz del Ministerio del Exterior iraní, Mohammad Ali Hosseini.

Irán aseguró que la oficina donde fueron detenidos los cinco había sido reconocida por el gobierno iraquí como consulado general iraní pero la Casa Blanca lo desmintió, informó la agencia italiana ANSA.

El incidente entre Teherán y Washington surgió el jueves pasado cuando soldados estadounidenses irrumpieron en esa oficina iraní en Irak y detuvieron a seis empleados, pero uno de ellos fue liberado al comprobarse que era iraquí.
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