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Benedicto XVI

26 de septiembre de 2006 - 00:00
CIUDAD DEL VATICANO - El papa Benedicto XVI eligió ayer respaldarse en el "memorable discurso" que Juan Pablo II dio a los jóvenes musulmanes de Casablanca, Marruecos, al reunirse con representantes de países islámicos para descomprimir la crisis que desató con un discurso que los musulmanes consideraron ofensivo contra su religión.

"El respeto exige la reciprocidad, sobre todo en lo que concierne a la libertad religiosa", afirmó el Papa, tomando palabras de su predecesor, en el encuentro interreligioso celebrado por propia iniciativa.

Inmediatamente después el pontífice subrayó que "las enseñanzas del pasado nos deben ayudar a buscar caminos de reconciliación", informó la agencia de noticias Ansa.

"Me gustaría volver a expresar el gran respeto que siento por el mundo musulmán", expresó el Papa casi al inicio del diálogo.

Benedicto XVI fue recibido con aplausos cuando empezó a hablar en francés en la Sala de los Suizos de su residencia veraniega, a la que asistieron 20 embajadores y varios representantes islámicos italianos, informó la agencia de noticias DPA.

Sin embargo, en el encuentro que duró aproximadamente media hora, ninguno de los diplomáticos invitados pudo tomar la palabra, reveló por su parte el diario español El Mundo en su edición on line.

Ratzinger deseó que las relaciones "inspiradas en la confianza" que desde hace años se instauraron entre cristianos y musulmanes, "no sólo prosigan, sino que se desarrollen en un espíritu de diálogo sincero y respetuoso".
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