LIMA, Perú - Al menos 45 personas murieron y dos quedaron heridas en un nuevo accidente en las rutas de Perú, pese a que el gobierno despliega actualmente una intensa campaña para frenar una racha de tragedias en las carreteras del país.
Un autobús repleto de pasajeros rodó en la madrugada de ayer a un abismo de 400 metros en una remota región del sudeste peruano, en lo que constituye el accidente más mortífero en lo que va del año, según informes policiales.
El vehículo cayó al abismo en una curva al parecer por el exceso de velocidad que había impuesto el conductor, de acuerdo con los primeros informes recogidos por la policía.
La tragedia se produjo cerca al poblado Macusani, en la región Puno, a unos 1.300 km al sudeste de Lima, cuando el ómnibus se dirigía hacia la ciudad amazónica de Madre de Dios.
El vehículo siniestrado era un autobús "pirata" que no tenía autorización para realizar servicio de transporte, precisó la policía.
El accidente se produce en medio de la aplicación del Plan de Tolerancia Cero, diseñado por el gobierno para disminuir el alto número de colisiones en las rutas del país debido a la informalidad y la negligencia en que incurren las empresas de transporte.
Como parte del plan que aplica el gobierno, la ministra de Trabajo, Susana Pinilla, detectó graves anomalías en una inspección inopinada que efectuó el lunes en una terminal de buses en la salida norte de Lima.
"¡Es increíble!, hay conductores que llevan 24 horas manejando sin parar. Por eso ocurren tantos accidentes en las carreteras", dijo entre sorprendida y mortificada.