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Atentado en Madrid

Un coche bomba explotó en el aeropuerto internacional de Barajas y causó la desaparición de dos personas y heridas a seis policías. El presidente Rodríguez Zapatero dijo que “con violencia no hay diálogo” con ETA.

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31 de diciembre de 2006 - 00:00
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dispuso ayer suspender las negociaciones en busca de un proceso de paz con el movimiento separatista vasco ETA tras un atentado con coche bomba en el aeropuerto madrileño de Barajas.

"He ordenado suspender todas las negociaciones con ETA" porque "con violencia no hay diálogo", sostuvo Zapatero en rueda de prensa.

El primer mandatario español calificó como "el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas, porque va contra lo que el futuro va a acabar imponiendo en nuestro país".

Ayer por la mañana, la explosión de un coche bomba en el estacionamiento del aeropuerto de Barajas causó la desaparición de dos personas e hirió a seis policías que habían acordonado la zona donde se ubicaba la furgoneta que estalló.

Antes de que sucediera el ataque, una serie de llamadas que advertían sobre el hecho fueron recibidas en el servicio de atención de emergencias del Gobierno vasco.

Una persona había llamado una hora antes de la explosión a SOS Deiak para informar de la colocación de una furgoneta cargada de explosivos que explotaría a las nueve horas y ofreció detalles del vehículo, tras lo cual le dio la autoría del atentado a ETA, informó la edición digital del diario español El País.

Al poco tiempo de sucedido el atentado, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó en rueda de prensa que "los datos" que se manejan "no dejan lugar a dudas de la autoría de ETA" en el atentado.

El funcionario adelantaba con ello que se interrumpiría "el alto el fuego" que el movimiento vasco había anunciado en marzo y el gobierno reafirmó en junio último.

En tanto, el vocero de los familiares de presos de ETA, Ángel Alcalde, consideró que el llamado telefónico que adjudicaba al movimiento separatista vasco no es una prueba para culpar a los etarras, a la vez que culpó a Madrid por el estancamiento del proceso de diálogo.

Tras acusar al gobierno español por el estancamiento del proceso de diálogo, Alcalde agregó que "no hay que buscar culpables en otro sitio", en referencia directa al gobierno de Zapatero.

Por su parte el líder del ilegalizado partido vasco Batasuna, Arnaldo Otegui, dio una conferencia de prensa una hora antes que el mandatario español en la que había asegurado que "el proceso de diálogo no está roto".

Otegui, al igual que Alcalde, culpó al gobierno de Rodríguez Zapatero de la situación "por no haber hecho ningún gesto".

En tanto, el conservador Partido Popular (PP) español instó al gobierno, en la voz de su líder, Mariano Rajoy, y de la presidenta de su representación en el País Vasco, Mariana San Gil, a que suprima "cualquier contacto con el movimiento separatista vasco ETA y la vuelta a la firmeza del Estado de Derecho y la Ley".
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