domingo 28 de junio de 2026

Bagdad: Saddam Hussein fue ejecutado en la horca

El ex dictador iraquí fue ejecutado ayer. George Bush dijo que su muerte es "un hito importante" en la reconstrucción democrática de Irak.



El ex dictador Saddam Hussein, de 69 años, acusado de la matanza de miles de iraquíes durante sus 24 años de gobierno, fue ejecutado en la horca al amanecer del sábado en uno de sus ex centros de tortura en Bagdad, casi cuatro años después de ser derrocado por Estados Unidos.

Saddam se negó a que le pusieran una capucha para ser ejecutado y murió con las manos atadas.

"Subió con calma al patíbulo, resuelto y valiente", relató a la televisión nacional Iraquia el consejero de Seguridad Nacional, Muafaq al Rubai, uno de los testigos de la ejecución, que tuvo lugar entre las 05H30 y las 06H00 (02H30 y 03H00 GMT).

No dio "ninguna señal de arrepentimiento. Alababa a los muyahidín, alababa a los yihadistas (...) Insultaba a los persas e insultaba también a Occidente", contó Rubai.

"Saddam dijo: Espero que permanezcáis unidos y os advierto: no confiéis en la coalición iraní, esa gente es peligrosa", relató otro de los testigos, el juez Munir Haddad.

"No trató de resistir y no pidió nada. Tenía en sus manos un ejemplar del Corán, que deseó enviar a una persona. Alguien tomó el nombre del destinatario del Corán y prometió cumplir el pedido", abundó al Rubai.

"Añadió que no tenía miedo de nadie", agregó Haddad, juez de la Corte de Apelación del Alto Tribunal Penal iraquí, la instancia que el martes ratificó la sentencia a muerte dictada contra Saddam Hussein tras un juicio cuya independencia ha sido severamente cuestionada.

La ejecución tuvo lugar en uno de los centros de tortura utilizados por el gobierno de Saddam Hussein en Kadhamiya, al norte de Bagdad, que actualmente funciona como cuartel de los servicios de inteligencia iraquíes.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, se felicitó por la "ejecución del criminal Saddam", aunque lanzó una llamada a la reconciliación de aquellos partidarios del ex presidente cuyas "manos no estén manchadas de sangre".

El ex dictador, que dirigió el país con mano de hierro durante más de 20 años, desde 1979 hasta 2003, fue condenado a morir en la horca el 5 de noviembre por la matanza de 148 aldeanos chiitas en el poblado de Dujail en represalia por un atentado frustrado contra el ex presidente en 1982.

También era procesado por el asesinato de unos 180.000 iraquíes kurdos en las denominadas "campañas de Anfal" en 1987-88.

Detenido el 13 de diciembre de 2003 cerca de su ciudad natal de Tikrit por soldados estadounidenses que le hallaron en un escondite subterráneo, pasó los dos últimos años detenido en un lugar secreto.

Aunque la televisión pública anunció que los dos co-acusados del ex presidente, su medio hermano, Barzan al Tikriti, y el ex presidente del tribunal revolucionario, Awad al Bandar, habían sido también ajusticiados, el juez Munir Haddad confirmó que sólo se ahorcó a Saddam Hussein.

"La ejecución de Barzan y Al Bandar fue aplazada en el último momento" para destacar la muerte de Saddam, explicó Muafaq al Rubai. Los co-acusados "serán ejecutados después de las fiestas del Aid al Adha", la fiesta musulmana del Sacrificio, que termina el jueves, precisó.

"Fue un proceso 100 por ciento iraquí. Sólo había iraquíes, ningún extranjero", recalcó el consejero de Seguridad Nacional.

"Todo ha sido filmado", comentó, avanzando que las imágenes serán difundidas en la televisión pública "muy pronto".

También asistieron a la ejecución el fiscal general, así como un médico, un representante de Maliki y algunos periodistas.

La noticia fue acogida con disparos de alegría por una multitud congregada en la zona céntrica de Nayaf, la ciudad santa chiíta del sur de Irak. En Bagdad, se escucharon brevemente algunas ráfagas, también en los barrios con mayoría de población chiita.

Al menos 16 personas murieron y otras 30 quedaron heridas pocas horas después de la ejecución, al estallar un coche bomba en un mercado de la ciudad de Kufa, en el sur de Irak, informaron fuentes de seguridad.

En la ciudad sunita de Tikrit, el bastión de Saddam Hussein, ubicado a 60 km al norte de la capital, el anuncio de la ejecución fue recibido con calma y los fieles acudían a la mezquita con normalidad.

El presidente estadounidense, George W. Bush, que dormía mientras Saddam fue ejecutado, calificó su muerte como "un importante hito" en el camino de la reconstrucción democrática en Irak, pero advirtió que podría no significar el fin de la violencia.

La ministra británica de Relaciones Exteriores, Margaret Beckett, estimó que Saddam Hussein había "pagado sus cuentas", mientras que Francia apeló a los iraquíes a "mirar hacia el futuro y a trabajar por la reconciliación y la unidad nacional". Israel, por su lado, consideró que "se hizo justicia".

La Cancillería rusa lamentó la ejecución, el gobierno palestino de Hamas la tachó de "asesinato político", Libia decretó tres días de duelo y el Vaticano la catalogó de "noticia trágica" porque puede alimentar el espíritu de venganza.

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