El bus cayó al río Tucapel desde una altura de 15 metros. Fallecieron 17 militares y dos civiles. Personal de emergencia rescató a 9 personas con vida.
El comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, confirmó ayer a la tarde que 17 militares y 2 civiles perdieron la vida en el accidente carretero que se produjo en la ciudad de Cañete pasadas las 11 horas de ayer, cuando un bus que trasladaba a la banda militar de Chacabuco cayó por una quebrada y quedó en el lecho del río Tucapel.
La rápida asistencia de personal de emergencia permitió la recuperación de 9 personas con vida, todos militares del regimiento Chacabuco, pero otras 19 personas no pudieron ser asistidas y murieron atrapadas en la máquina.
El general Izurieta explicó que de las 19 personas fallecidas, 15 son oficiales del ejército, dos son conscriptos y otras dos son civiles: uno es un joven que acompañaba a la banda en sus labores con la comunidad y la otra era el chofer de la máquina que transportaba a la banda.
El bus accidentado, perteneciente a la flota Hualpén, trasladaba a la banda para celebrar el aniversario de la refundación de Cañete. A la altura del puente Quelén Quelén, aproximadamente 7 kilómetros al norte de esa ciudad, el chofer del bus habría perdido el control de la máquina por razones que se desconocen, tras lo cual no logró ingresar en buena posición al puente, cayendo por una quebrada de 15 metros de altura en dirección al lecho del río.
El vehículo rodó por el terreno escarpado y se detuvo en el lecho del río, con el agua cubriendo prácticamente la totalidad de la máquina.
La primera llamada de auxilio recibida por personal de bomberos se habría registrado a las 11.27 de la mañana y de inmediato se desplegó un operativo de socorro que, además de bomberos, incluyó a personal médico y policial.
Según lo publicado en la edición digital del diario chileno La Tercera, una vez que el personal de emergencia se hizo presente en el lugar, comenzó de inmediato la labor de ayuda. Bomberos se centró en romper el techo de la máquina que estaba por sobre el nivel de las aguas, mientras Carabineros concentró su labor en auxiliar a los afectados por las ventanas de la máquina.
Tras varios minutos de incertidumbre, finalmente se confirmó que el personal de emergencia consiguió rescatar con vida a nueve personas, las que fueron trasladadas a Cañete y luego derivadas a recintos hospitalarios en Concepción.
En el lugar de la tragedia, en tanto, continuaba la labor para recuperar los cuerpos ya sin vida de los restantes 20 ocupantes de la máquina.
Bomberos, de hecho, tuvo que pedir el apoyo del Grupo de Operaciones Especiales de Carabineros (GOPE) para dar con el cuerpo de algunos uniformados que salieron expulsados de la máquina y que presumiblemente habrían sido arrastrados por las aguas del río, que tiene un fuerte torrente.
Reacciones
El alcalde de Cañete, Jorge Radonich, se mostró profundamente afectado por la situación y sostuvo desde la zona de la tragedia, a radio Bío Bío, que esto es "más que una tragedia, yo creo que es una situación que enluta al regimiento, enluta a una ciudad, a muchas familias y que a veces uno no puede explicar con palabras los efectos de algo que a lo mejor pudo haberse reparado". Agregó que "es terrible ver la cantidad de cadáveres que se están sacando y los que están todavía sumergidos en el agua", agregó.
En tanto, el gobernador de la provincia de Arauco, Álvaro Rivas, también expresó su pesar tras el accidente. "Es lamentable, ha ocurrido una tragedia de proporciones. La gente está muy consternada acá".
La autoridad regional sostuvo que apenas se supo del accidente se informó a la intendenta y se desplegó inmediatamente los operativos de rescate, "pero lamentablemente el escenario es deprimente".
También se hicieron presentes en el lugar del accidente algunos parlamentarios. El senador Víctor Pérez, por ejemplo, relató sus impresiones tras presenciar la llegada de los primeros heridos a los centros hospitalarios de Concepción. "Se trata de una tragedia fuera de todo cálculo, de esas tragedias que hacen replantearse todo. Lo único que hay que hacer es estar junto a la comunidad cañetina, que ve que su aniversario queda manchado con sangre".