ROMA (AFP-NA) - Un avión de Turkish Airlines que se dirigía a Estambul con un centenar de pasajeros a bordo fue secuestrado hoy por un turco que según varias fuentes actuó solo, para entregar un mensaje al papa Benedicto XVI, pero el aparato fue obligado a aterrizar en Italia, donde el secuestrador se entregó. El hombre, que al parecer hizo creer que había a bordo otro secuestrador, se entregó a la policía poco después de las 20.00 locales, dos horas después de que el avión aterrizara en el aeropuerto de Brindisi, en el sur de Italia.
Antes de abandonar el avión, los pasajeros fueron examinados minuciosamente por la policía, que quería asegurarse de que no había ningún cómplice entre ellos. El secuestrador, que no iba armado y no mostraba un comportamiento agresivo, pidió hablar ante la prensa y dirigirle un mensaje al Papa.
Según el ministro turco de Transportes, Binali Yildirim, nada indica que la intención del secuestro fuera protestar contra la próxima visita del Papa a Turquía entre el 28 y el 30 de noviembre. EL ministro en principio también creyó que había dos secuestradores. Las autoridades turcas afirmaron que identificaron al secuestrador, que responde al nombre de Hakan Ekinci, de 30 años. Según la cadena de televisión turca NTV, el secuestrador se convirtió al cristianismo en 1998 y es un objetor de conciencia que buscaba el apoyo de Benedicto XVI.
Tras el aterrizaje en Brindisi, se iniciaron negociaciones con el secuestrador desde la torre de control del aeropuerto, mientras que el ministro italiano de Interior, Giuliano Amato, convocó una célula de crisis para seguir la evolución de los hechos.Todos los pasajeros, entre ellos un grupo de albaneses que viajaban a Arabia Saudita para participar en las celebraciones del Ramadán, el mes sagrado de ayuno musulmán, resultaron ilesos.