Una familia de Catamarca concretó de manera formal la adopción plena de cinco hermanos provenientes de otra provincia, garantizando el cumplimiento de la voluntad de los menores de continuar su crianza y desarrollo sin ser divididos. La sentencia judicial concluyó un proceso administrativo y legal orientado a asegurar el derecho del grupo fraterno a vivir e integrarse dentro de un mismo núcleo familiar.
Una familia catamarqueña adoptó a cinco hermanos y garantizó que no se separen
El Juzgado de Familia N.º 4 formalizó la adopción plena de los niños, de entre 6 y 16 años, tras una convocatoria pública iniciada en 2024.
El dictamen formal fue emitido, en la jornada del último martes, por el Juzgado de Familia N.º 4 de la Provincia, bajo la titularidad de la Dra. María Elizabet Salas. El procedimiento contó con la intervención y seguimiento de la directora del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGA), Dra. Valeria de la Colina, junto a la asesora de menores, Dra. Sandra López Gardel.
La búsqueda institucional comenzó formalmente en 2024 a través del mecanismo de convocatoria pública, instancia a la que acudieron los postulantes catamarqueños para asumir el compromiso de la guarda. Tras atravesar las evaluaciones técnicas, las etapas procesales y el periodo de convivencia dispuesto por las autoridades judiciales, los niños, cuyas edades son entre los 6 y los 16 años, se radicaron de manera definitiva en el territorio provincial.
Desde los organismos judiciales actuantes destacaron que la resolución administrativa y de fondo priorizó la preservación de los lazos fraternos por sobre las adopciones individuales. En ese sentido, remarcaron que el marco normativo vigente busca dar cumplimiento al derecho fundamental de los niños, niñas y adolescentes a no ver fracturados sus vínculos biológicos directos al momento de ser incorporados a una nueva estructura familiar.
