Puras promesas del Estado, pero la ayuda es privada
A "Monito" Mena, que sufrió varios robos en los últimos meses, representantes de organismos del Estado –provincial y municipal- le prometieron ayuda. Pero no volvieron. La colaboración es de gente solidaria que se sensibilizó con la situación.
Francisco Leonardo Mena
Hace poco más de un mes y medio, El Ancasti cronicó el robo que había sufrido Francisco Leonardo Mena, conocido como “Monito” Mena, cuando malvivientes destrozaron la precaria puerta de ingreso a la humilde pieza en la que vive y se llevaron lo poco que le quedaba. En pocos meses le entraron cuatro a veces a robar. En la última oportunidad, los delincuentes le sustrajeron ropa, herramientas y un celular.
Con el último robo, la víctima recurrió a El Ancasti a los fines de solicitar ayuda de algún área de provincia o de la Municipalidad para poder colocar una puerta resistente y evitar que los malvivientes vuelvan a entrar. También, para poder refaccionar un baño, que está en muy malas condiciones.
Con la repercusión de la nota periodística, representantes de distintas áreas del Estado provincial y municipal llegaron hasta el domicilio de “Monito” Mena y prometieron asistirlo. Pasó el tiempo, y la ayuda no llegó. O, mejor dicho, sí llegó parcialmente, pero a través de personas solidarias que pagaron un albañil y compraron material para la colocación de la puerta. Falta la puesta en condiciones del baño. Es de esperar que algún organismo del Estado con competencia en el tema le acerque, más que promesas, alguna solución.
Mena vive en una humilde pieza al fondo de la casa 177, Pasaje Peatonal Sin Nombre, en el Barrio 38 Viviendas, que está al frente de la cancha de la Liga Catamarqueña de Fútbol. Toda su vida trabajó de jardinero hasta que debieron amputarle una pierna. Tiene una pensión por discapacidad, cuyo trámite demoró bastante pero finalmente salió por gestiones personales del titular de la ANSES en Catamarca, a quien le agradece especialmente.