Dentro del gran abanico de ofertas que se brindan en el predio ferial, la cooperativa Los Isleños, del departamento Ambato, cocinaron ayer la “sasta más grande del mundo”, una comida ancestral que en esta oportunidad fue de 300 kilos aproximadamente.
Pablo Sotomayor es miembro de esta cooperativa y fue uno de los encargados de cocinar esta preparación y en diálogo con EL ANCASTI, explicó que “se hace como un revuelto de cebolla, morrón, huevo, papa y además de charqui, que es una de las comidas que hace 19 años que tenemos como eje de nuestra cooperativa y que es el principal protagonista en la Fiesta del Charqui que hacemos cada año”.
Sotomayor comentó también que en la edición del año pasado del Poncho ya habían realizado esta comida y que tuvo una muy buena repercusión.
“Nos pidieron que se pudiera hacer una grande y con el apoyo de la municipalidad de La Puerta y de los miembros de la cooperativa hemos tomado este desafío que ojalá que sea del gusto y el paladar de la gente”, comentó.
Para la preparación de esta sasta gigante se utilizaron 150 kilos de cebolla, 50 kg de papas, 50 kg de morrones surtidos, 48 cartones de huevo, 2 kilos de charqui, 20 litros de aceite y 25 kg de ají molido. Todo esto fue cocinado en una plancha de tres metros.
Oferta gastronómica
La gastronomía es uno de los pilares en los atractivos de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, porque promete deleitar a los asistentes con una variada oferta y auténtica durante los 10 días de su duración.
Los tradicionales ranchos de cocina criolla, alineados a lo largo de 200 metros en el sector oeste del predio, cuentan con una capacidad para 150 personas en cada uno y un horario de atención de 12 del mediodía hasta las 4 de la madrugada, ofreciendo una fusión única de la gastronomía tradicional en un ambiente rústico y relajado, utilizando productos locales y vinos catamarqueños para crear platos auténticos que reflejan la cultura de nuestra provincia.
Cada rancho presenta una variedad de platos típicos, unificados en precios accesibles. Desde buseca, humita y locro a $8000 la porción, hasta parrilladas de asado, lechón y cabrito a las llamas con precios entre $12.000 y $15.000, disfrutando de las mejores carnes catamarqueñas. Además, tamales a $2500 la unidad y la docena de empanadas a $10.000.
Vinos
También se ofrece una selección de vinos catamarqueños que oscilan entre $4000 y $15.000, incluyendo opciones nacionales con sus distintos tipos malbec, torrontés, bonarda y red blend.
Y como postre hay productos regionales como nueces confitadas, dulce de membrillo con queso, higos en almíbar, etc. n