Monseñor Mario Antonio Cargnello habló sobre su próxima salida del Arzobispado de Salta y confirmó que presentará su renuncia antes del 20 de marzo de 2027, fecha en la que cumplirá 75 años y deberá dejar el cargo según establece el derecho canónico.
Monseñor Cargnello presentará su renuncia como arzobispo en Salta: "Me voy a Catamarca para no molestar a nadie"
El religioso confirmó que dejará el cargo antes de cumplir los 75 años en marzo de 2027. Anticipó que planea construir su casa en una localidad cercana a la Capital.
“El derecho establece que nosotros renunciamos cuando cumplimos los 75 años. Mi deseo y mi propósito es presentar la renuncia un tiempo antes, para que el Papa disponga lo que él quiera y vaya previendo la sucesión”, explicó Cargnello en diálogo con EL10.
El religioso señaló que su intención es retirarse en una localidad de Catamarca, donde ya tiene vínculos personales y donde fue párroco años atrás. “Me voy a Catamarca. Voy a un pueblito cerca de la ciudad. Hay una capilla que tiene un espacio y ahora me van a ayudar a ver si empiezo a hacer la casita, y ahí voy a vivir”, relató.
Consultado sobre la posibilidad de que el Papa le solicite continuar al frente de la Arquidiócesis, fue contundente: “No, nosotros somos hijos de la obediencia”. También aclaró que la elección de su sucesor dependerá exclusivamente del Papa y descartó cualquier tipo de influencia local en la decisión. “Puede ser cura o puede ser ya obispo. Eso lo elige el Papa, no es cuestión de que nosotros hagamos lobby para el asunto”, afirmó.
Sobre el cierre de su etapa en Salta, Cargnello sostuvo que todavía quedan muchas tareas pendientes, aunque destacó que buscó actuar de acuerdo con sus convicciones. “Nunca podés estar del todo feliz, pero el problema es si yo he tratado de hacer lo que creí en conciencia que debía hacer”, expresó.
Respecto a una posible transición compartiendo algunos meses con quien lo reemplace, indicó que no es su estilo. “El día que él venga, entregarle, salir por la puerta de la Catedral y rajar”, manifestó entre risas. Además, explicó que eligió Catamarca para evitar interferir en la vida de la Iglesia salteña: “No le quiero molestar a nadie. Quiero quedarme en el pueblo y, si puedo dar una mano, quiero ir a dar una mano”.