La Secretaría de Familia de la Provincia mantiene actualmente 14.000 legajos bajo seguimiento, de los cuales 7.000 corresponden a casos nuevos ingresados entre enero y julio. El dato refleja la fuerte demanda que afronta el sistema de protección integral frente a situaciones de violencia intrafamiliar, maltrato psicológico y abandono temporal de menores.
La Secretaría de Familia intervino en 7.000 casos de vulneración de derechos en lo que va del año
El dato refleja la demanda que afronta el sistema de protección integral frente a situaciones de violencia intrafamiliar, maltrato psicológico y abandono de menores.
Así lo explicó la titular del organismo, Ivanna Agüero Pacheco, durante una entrevista en el programa Tiempo Real de Ancasti Streaming. La funcionaria detalló que el abordaje busca fortalecer los entornos antes de tomar medidas drásticas. "Hoy acompañamos a más de 300 familias a través de llamadas y asistencias", remarcó, al tiempo que advirtió sobre las problemáticas más frecuentes que llegan a la secretaría: "Tenemos muchos conflictos de progenitores y los chicos en el medio", además de chicos que crecen sin contención y casos de adicciones en niños de apenas 9 a 11 años.
Asimismo, Agüero Pacheco explicó el protocolo que se activa cuando ingresan alertas a la Línea 102 sobre menores desamparados. "Para nosotros que un niño esté solo sin un adulto es grave", sostuvo, y remarcó la importancia del trabajo territorial: "Nuestra única forma de saber la realidad es estar en el lugar. En estos casos interviene una trabajadora social y una psicóloga; escuchamos para resolver y decidir sobre ese niño".
Por último, aclaró que la institucionalización es siempre la última alternativa, ya que "lo más grave es sacar a un niño del núcleo familiar". La funcionaria precisó que "todas las medidas que tomamos son informadas a la Justicia" y concluyó sobre los procesos más complejos: "Si falla el trabajo con la familia, elevamos el caso solicitando la adoptabilidad", un trámite que este año ya se formalizó para cinco chicos alojados en Casa Cuna, respetando siempre su voluntad porque "no podemos obligar a un niño a que sea adoptado".