miércoles 7 de octubre de 2026
Ancasti Rosa | Mes de Concientización

"La detección temprana es todo": María José Grillo contó cómo un control anual detectó su cáncer de mama

La periodista atraviesa un cáncer de mama triple negativo y habló con El Ancasti sobre el diagnóstico, el tratamiento y la importancia de los controles. “El cáncer no es sinónimo de muerte”, afirmó.

Octubre es el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama y, en el marco de Ancasti Rosa, María José Grillo compartió su experiencia personal con la enfermedad y dejó un mensaje central: la importancia de realizar los controles anuales aun cuando no existan síntomas.

Majo es periodista y licenciada en Ciencias Sociales. Actualmente se desempeña como secretaria de redacción de la revista ¡Hola! de La Nación. A lo largo de su trayectoria fue redactora jefa de Gente, trabajó en Noticias y Veintitrés y fue directora de Cosmopolitan, una etapa en la que la revista alcanzó sus mejores registros de ventas y contó, entre otros espacios, con un Consultorio Ginecológico dedicado a responder consultas vinculadas con la salud de las mujeres.

Hoy, desde su propia experiencia, vuelve a hablar de prevención y salud. Su diagnóstico llegó a partir de un control: ella no había detectado la formación que posteriormente sería identificada como un cáncer. “Yo había tenido tres nódulos benignos hace mucho tiempo en la mama derecha. La que actualmente tiene cáncer es la mama izquierda y me los había encontrado yo. Esta vez la formación de microcalcificaciones que resultó ser un cáncer no me la encontré yo, me la encontraron en el control anual”, contó.

Durante la consulta, su ginecóloga advirtió algo que requería una evaluación más profunda. Le indicó una magnificación y posteriormente una punción. El 19 de febrero recibió el resultado que confirmó el diagnóstico. “Lo clave que es el control anual”, remarcó.

Una palabra que cambia todo

Después de recibir el resultado, Majo hizo algo que, reconoce, muchas personas hacen pese a las advertencias: buscó información en internet. “Hice lo que todo el mundo dice que no hagas pero todos lo hacemos: agarrás el resultado del estudio y lo ponés en Google”, relató.

Inicialmente estaba tranquila porque el informe indicaba “negativo” y, como suele ocurrir, interpretó que esa palabra significaba que no había un problema. Sin embargo, al buscar información encontró que se trataba de un cáncer de mama triple negativo. “No todos los cánceres son iguales. Dentro de los cánceres de mama hay como distintas familias. A mí me tocó el peor, que es el infiltrante triple negativo”, explicó.

El diagnóstico implicó atravesar distintas emociones. “Al principio tenés miedo, susto, dolor y también culpa”, reconoció. La culpa apareció especialmente porque había pasado aproximadamente un año y medio desde su último control. Con el tiempo, sin embargo, entendió que ese sentimiento no debía ocupar el lugar del tratamiento. “Hay que olvidarse de la culpa. Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, pero si no se pudo por algún motivo hay que sacarse la culpa de encima”, sostuvo.

“La detección temprana es todo”

El tumor tenía aproximadamente 2 centímetros por 1,5 centímetros cuando fue detectado. María José explicó que respondió al tratamiento y que, tras seis meses de quimioterapia y un esquema de inmunoterapia, logró reducirse alrededor de un 80%. “Yo hace un año y medio que no me hacía control y uno dice ‘medio año no hace la diferencia’, y puede hacer la diferencia”, reflexionó.

En su caso, la detección permitió iniciar rápidamente el tratamiento. “Si yo hubiera dejado pasar más tiempo, ahí sí hubiera estado en problemas. La detección temprana es todo, es todo”, enfatizó. Durante seis meses realizó quimioterapia, inicialmente cada quince días y luego semanalmente, además de inmunoterapia cada tres semanas. El próximo paso será la cirugía.

“El cáncer no es sinónimo de muerte”

Frente a una enfermedad que suele estar asociada inmediatamente con el miedo y la muerte, también buscó transmitir un mensaje de esperanza. “Es un enemigo muy poderoso el cáncer, pero tenemos muchas herramientas para combatirlo. El cáncer no es sinónimo de muerte”, afirmó.

Y rechazó incluso la idea de ser presentada simplemente como una “guerrera”. “Es como cuando te dicen ‘sos una guerrera’. No, es instinto de supervivencia puro. ¿Qué vas a dejar que te gane el cáncer? No”, expresó.

En ese camino, también destacó el valor del acompañamiento. Para Majo, atravesar una enfermedad oncológica permite descubrir no solamente “las sombras” y “lo duro”, sino también una red de personas dispuestas a acompañar. “Hay mucha gente dispuesta a ayudar y hay que dejarse ayudar. Se genera una red de amor al paciente oncológico que hace más llevadero” el proceso, sostuvo.

Un mensaje para octubre

El 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama y el lazo rosa se convirtió en el símbolo de la concientización sobre esta enfermedad. Para ella, octubre es una oportunidad para que el mensaje vuelva a instalarse y para que muchas mujeres recuerden algo que puede resultar determinante: hacerse los controles. “Es un mes clave para hacerse los estudios, también es el mes que se ponen muchas mujeres para recordarse el control anual”, señaló.

Su recomendación es concreta: realizar los controles anuales y consultar ante la menor sospecha. “El consejo obvio es hacerse los controles anuales, ante la menor sospecha consultar a un médico siempre. No paralizarse ante la palabra cáncer”, afirmó.

La periodista agradeció la iniciativa de concientización de Ancasti Rosa y destacó la necesidad de continuar hablando de prevención. “Les agradezco mucho a ustedes por esta movida que hacen para concientizar en la importancia de realizarse un control”, finalizó.

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