Un video filmado por la docente Nancy Godoy comenzó a circular en las redes sociales como forma de reivindicar el compromiso con la tarea que la llevó a un desenlace fatal y el abandono por parte del gobierno de Corrientes. En el video, Godoy mostraba las pésimas condiciones de la Escuela Rural 626 del paraje El Malezal, donde pasó sus últimos días, y cómo ella estaba trabajando para poner en condiciones el edificio.
El video de Nancy Godoy que expuso las condiciones de una escuela rural
El registro muestra el deterioro edilicio y las dificultades que enfrentaba la comunidad educativa de la Escuela N.º 626.
Las imágenes filmadas por Nancy muestran baños repletos de barro y basura, con inodoros tapados. Un pizzarrón dañado por el tiempo y la humedad, libros escolares arruinados por el agua, bancos escolares en pésimas condiciones. “Bastante limpiamos y mañana, si Dios quiere, seguimos”, se escucha decir a Nancy en el video.
En su rol de directora suplente, Godoy pasó sus días en la escuela 626 del paraje El Malezal cumpliendo más tareas de maestranza que de docente. Además de grabar el video, Nancy había escrito una carta dirigida al Ministerio de Educación de Corrientes contando las condiciones del establecimiento y había conseguido las firmas de los padres y vecinos para acompañar el reclamo.
En la carta, fechada el 15 de agosto, la docente describía lo que se pudo ver en el video viralizado en las redes: falta de agua, baños inutilizables, techos derruidos, marcas y desechos de roedores y murciélagos. En la misma carta, Godoy se hizo eco del reclamo de los vecinos del paraje rural, ratificando que la docente titular llevaba años sin asistir a clases de manera regular.
En aquella misiva que completa el video, Nancy describía que no había agua para poder realizar las tareas de limpieza y que ni siquiera se conservaba la bandera de la institución: el mástil había sido reemplazado por un hierro y los colores de la insignia nacional apenas se distiguían de la tela que colgaba.
Según el Ministerio Público Fiscal correntino, el nivel de precariedad del establecimiento escolar pudo ser parte de los motivos del ataque que sufrió y aún está en investigación. La distancia de la escuela hasta su casa en la localidad de Esquina, que incluía un último tramo de una hora y media a caballo, y la falta de una habitación privada donde dormir, la obligaron a pasar las noches en la casa de Rosa Leguizamón, una baqueana que vivía a menos de 200 metros de la escuela.
Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas, están ahora detenidos e imputados por encubrimiento agravado por ser los últimos que vieron a Nancy con vida.