Mientras la Escuela Hogar de la Capital transita el receso invernal y se prepara para recibir, como cada año, a los artesanos que participarán de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, la institución proyecta una segunda mitad de 2026 marcada por obras de refacción, incorporación de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de su propuesta educativa. Sin embargo, también enfrenta un desafío clave: la necesidad de cubrir cargos vacantes de personal para sostener el acompañamiento integral que brinda a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
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El Hogar Escuela avanza en un plan de obras y pide cubrir cargos
La institución asiste a 175 alumnos, de los cuales 90 permanecen como residentes. Durante el receso recibe a artesanos del Poncho y proyecta una segunda mitad del año con mejoras.
El director del establecimiento, profesor Jorge Morales, explicó que actualmente la matrícula alcanza los 175 alumnos, de los cuales 90 permanecen en el establecimiento bajo el régimen de residencia, de lunes a viernes.
"La mayoría de los chicos proviene de barrios vulnerables de la Capital y algunos del departamento Capayán. Son familias que encuentran en la Escuela Hogar un espacio de contención que muchas veces resulta indispensable", señaló en Ancasti Streaming.
Morales destacó que, a diferencia de otros establecimientos, la institución mantiene inscripción abierta durante todo el año, ya que permanentemente recibe solicitudes de ingreso de familias que atraviesan situaciones sociales complejas o necesitan un espacio de acompañamiento para sus hijos.
El directivo explicó que el ingreso de los alumnos no depende únicamente de cuestiones económicas, sino de una evaluación integral realizada por el equipo técnico, que analiza las condiciones familiares, habitacionales y emocionales de cada niño.
"La escuela funciona muchas veces como un pulmón para los chicos. Les permite alejarse durante cinco días de contextos muy difíciles y volver a sus hogares con otra mirada y otra contención", expresó.
En ese sentido, sostuvo que para muchos alumnos la institución representa "el piso emocional necesario para estabilizarse", ya que reciben alimentación, alojamiento, acompañamiento pedagógico y contención afectiva.
Morales recordó que numerosos exalumnos mantienen un fuerte vínculo con la escuela y continúan colaborando años después de haber egresado.
"Tenemos exalumnos que hoy son médicos, docentes o profesionales y vuelven para agradecer. Eso demuestra el impacto que tiene la Escuela Hogar en la vida de muchas personas", afirmó.
Aprovechando el receso escolar, el establecimiento avanza en un importante plan de mejoras edilicias financiado por el Ministerio de Educación.
Entre los trabajos ya ejecutados se destacan la construcción de nuevos senderos internos, una plaza para los estudiantes y tareas de recuperación de los espacios verdes.
Pero además, se encuentra en marcha una intervención de mayor envergadura sobre sectores estratégicos del edificio.
"En este momento una empresa contratada por el Ministerio está recuperando el salón de actos y varias salas que estarán destinadas al trabajo con nuevas tecnologías. Vamos a incorporar robótica", adelantó Morales.
El proyecto contempla además la creación de un Museo Escolar, destinado a preservar la historia de una de las instituciones educativas más emblemáticas de la provincia, y el fortalecimiento del taller literario, con el objetivo de mejorar los procesos de alfabetización en Lengua, Matemática y Ciencias.
Cubrir cargos
Pese a las mejoras en infraestructura, el director advirtió que la principal preocupación continúa siendo la falta de recursos humanos.
Actualmente la Escuela Hogar no cuenta con trabajadoras sociales, luego de la jubilación del equipo que se desempeñaba en esa función, y también necesita incorporar enfermeros, cocineros, personal de servicios generales y lavanderos.
"Los cargos ya están contemplados en la Planta Orgánica Funcional (POF), es decir, no hay que crearlos porque ya existen y están presupuestados. Lo que necesitamos es que se cubran", sostuvo.
Según explicó, la presencia de asistentes sociales resulta indispensable porque son quienes realizan los informes sociofamiliares, evalúan las condiciones de ingreso y hacen el seguimiento de cada alumno.
"Fortalecer esos equipos significa fortalecer la trayectoria educativa de los chicos", remarcó.
Durante la entrevista, Morales también agradeció las donaciones de ropa de abrigo, útiles escolares y otros elementos recibidos durante las últimas semanas gracias a campañas solidarias impulsadas por distintos medios de comunicación y vecinos.
Las prendas ya fueron distribuidas entre los estudiantes antes del inicio del receso invernal.
"La comunidad siempre responde. Esa solidaridad nos emociona y demuestra que la Escuela Hogar ocupa un lugar muy importante en el corazón de los catamarqueños", expresó.
Como ocurre cada año, durante las vacaciones de invierno el establecimiento volverá a convertirse en alojamiento para artesanos que llegan desde distintos puntos del país para participar de la Fiesta del Poncho, reafirmando así una función que trasciende lo estrictamente educativo y mantiene a la institución en actividad durante todo el año.n