Cáncer de mama: resaltan el valor de la contención y apoyo a pacientes
Beatriz Carreño y Azucena Quiroga reflexionaron sobre la importancia de la prevención.
En el marco de Octubre Rosa, mes dedicado a la concientización sobre el cáncer de mama, la reconocida locutora y conductora catamarqueña Beatriz Carreño compartió su experiencia tras atravesar la enfermedad y destacó la importancia de la detección temprana, el acompañamiento familiar y la contención brindada por los profesionales de la salud durante el tratamiento.
En diálogo con "Fuera de formato" de Ancasti Streaming, Carreño estuvo acompañada por Azucena Quiroga, enfermera jubilada que formó parte del equipo de Oncología del Sanatorio Pasteur y que la asistió durante sus sesiones de quimioterapia. El encuentro tuvo un significado especial para ambas, ya que pudieron reconocerse cara a cara después de haber compartido el proceso de tratamiento en una época en la que el uso de barbijos impedía verse completamente los rostros.
Durante la conversación, Carreño recordó que su diagnóstico llegó a partir de los controles preventivos que realizaba habitualmente durante las campañas de Octubre Rosa. Una mamografía permitió advertir una anomalía que requirió estudios complementarios y posteriores consultas con especialistas, hasta determinar la presencia de un carcinoma in situ.A partir de allí, inició un tratamiento que incluyó 12 sesiones de quimioterapia, una intervención quirúrgica realizada en noviembre de 2023 y sesiones de radioterapia que finalizaron en enero de 2024. Actualmente continúa con controles médicos cada seis meses y, según relató, los resultados obtenidos hasta el momento han sido favorables.
La comunicadora remarcó que uno de los aspectos fundamentales para atravesar la enfermedad fue el acompañamiento recibido, tanto de su entorno familiar y afectivo como del personal sanitario. En particular, destacó la labor de Quiroga y de sus compañeras, quienes le brindaron tranquilidad y seguridad durante cada sesión."Azucena para mí era un puntal", expresó Carreño, al recordar la contención que encontraba en el servicio de Oncología. Asimismo, señaló que la empatía, la dedicación y los pequeños gestos de cuidado de las enfermeras contribuyeron a sobrellevar momentos de especial vulnerabilidad.
Por su parte, Quiroga explicó que el trabajo de enfermería con pacientes oncológicos requiere no solamente conocimientos profesionales, sino también sensibilidad y compromiso humano. "Hay que tener mucha empatía con los pacientes, hablarles mucho, estar con ellos, darles mucho apoyo", sostuvo.
La enfermera, quien se jubiló hace aproximadamente un año, reconoció que el personal de salud también atraviesa situaciones emocionalmente difíciles al acompañar a quienes reciben tratamientos prolongados. En ese sentido, recordó que muchas veces debió contener a pacientes que enfrentaban la enfermedad sin una red familiar cercana."Hay gente que no tiene a nadie, están solos, entonces nosotros tenemos que ayudarlos", manifestó. También destacó la satisfacción que representa reencontrarse con antiguos pacientes y comprobar que lograron recuperarse y retomar sus actividades cotidianas.
La importancia de los controles
Carreño insistió en la necesidad de sostener los controles preventivos durante todo el año y no solamente en octubre. Desde su experiencia, consideró fundamental superar el temor al diagnóstico y priorizar el cuidado de la salud."Es octubre rosa y ese octubre rosa tiene que ser todo el año en cuanto a la tarea preventiva de no descuidarnos", expresó.
Además, recordó que durante su tratamiento procuró mantener sus actividades habituales, entre ellas el trabajo, los encuentros con amigas y las salidas en bicicleta. También destacó el acompañamiento de su hija, quien colaboró especialmente con sus cuidados y alimentación.
La locutora relató uno de los momentos más significativos de su recuperación: cuando recibió una llamada del médico patólogo Miguel Ángel Juárez, quien le comunicó los resultados favorables de los estudios posteriores a la intervención quirúrgica. Según recordó, fue entonces cuando pudo expresar su emoción y llorar de alegría.
Finalmente, ambas coincidieron en la importancia de respetar las indicaciones médicas, no abandonar los tratamientos y fortalecer las redes de acompañamiento para quienes atraviesan la enfermedad.
Carreño hizo especial hincapié en que cada diagnóstico requiere una evaluación individual y recomendó evitar la búsqueda indiscriminada de información en internet, priorizando siempre el asesoramiento profesional.