La reciente decisión del Gobierno nacional de avanzar con cambios en el sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) abrió un debate en todo el país. Mientras desde Nación se sostiene que la medida busca generar mayor competencia y terminar con supuestos monopolios, desde Catamarca advierten que la realidad del interior es muy diferente y que una desregulación podría afectar la seguridad vial y la prestación del servicio en las zonas más alejadas.
Advierten que la desregulación de la RTO afectaría a Catamarca
Así lo expresó Roque Pablo Gerónimo, gerente de la empresa autorizada para realizar la RTO en la provincia, quien remarcó que la revisión técnica no debe ser considerada un mero trámite administrativo, sino una herramienta fundamental para prevenir siniestros viales.
"La seguridad vial es una construcción compleja donde intervienen distintos factores. No depende únicamente del conductor. También influyen las condiciones del vehículo y del entorno. Una falla en los frenos, en la dirección o un neumático en mal estado pueden convertir un error menor en una tragedia", sostuvo.
En ese sentido, señaló que el control técnico de los vehículos cumple una función preventiva y que su objetivo principal es garantizar que los automóviles circulen en condiciones seguras.
"No alcanza con manejar bien si el vehículo no está en condiciones", afirmó.
Gerónimo también cuestionó la posibilidad de que talleres mecánicos o establecimientos vinculados a reparaciones puedan realizar las inspecciones técnicas. Según explicó, la credibilidad del sistema depende de la independencia de quien realiza los controles.
"El que controla no puede ser juez y parte. La revisión técnica debe estar libre de intereses comerciales. Quien inspecciona no debería ser el mismo que vende repuestos o realiza reparaciones", manifestó.
Respecto de los argumentos oficiales sobre la existencia de monopolios en el sistema, consideró que esa situación responde principalmente a problemáticas concentradas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y no a la realidad de las provincias.
"Las denuncias sobre cartelización o valores elevados se refieren principalmente a Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, donde la VTV cuesta prácticamente el doble de lo que se paga en Catamarca. En el interior el sistema funciona a través de pequeñas y medianas empresas locales que prestan un servicio esencial y mantienen valores accesibles para los usuarios", indicó.
El empresario advirtió además que las modificaciones impulsadas por Nación podrían afectar especialmente a las pymes que operan en las provincias y que sostienen la cobertura territorial en lugares alejados de los grandes centros urbanos.
En el caso de Catamarca, destacó el trabajo que se realiza mediante talleres móviles homologados que recorren cientos de kilómetros para acercar el servicio a localidades del interior profundo.
"Hay poblaciones muy alejadas de la Capital y el taller móvil permitió que miles de ciudadanos accedan a la revisión técnica sin tener que realizar largos viajes. Mantener ese servicio tiene costos que difícilmente puedan ser absorbidos únicamente por las reglas del mercado", explicó.
Gerónimo consideró que el debate debe contemplar una mirada federal y no centrarse exclusivamente en la realidad de las grandes ciudades.
"La seguridad vial no puede terminar donde termina el área metropolitana. Las provincias tienen características propias y necesitan soluciones acordes a sus territorios", expresó.
Finalmente recordó que en Catamarca la actividad se encuentra regulada por normativa provincial vigente y señaló que cualquier modificación deberá adecuarse al marco legal local.
"Existe una reglamentación provincial que regula el funcionamiento del sistema. Por eso, más allá de las decisiones nacionales, cualquier cambio deberá analizarse dentro de las normas que rigen actualmente en la provincia", concluyó.