lunes 10 de agosto de 2026
Sentidas palabras

Acevedo advirtió por las familias endeudadas: "Ver llorar de hambre a un hijo es más fuerte que diez pistolas en la cabeza"

El párroco se refirió a las dificultades que atraviesan muchos hogares para cubrir sus necesidades básicas y llamó a quienes tienen posibilidades a ser solidarios y compartir con quienes menos tienen.

El párroco Salvador Acevedo expresó durante una misa celebrada en el sector sur de la ciudad Capital su preocupación por la situación económica que atraviesan muchas familias y puso el foco en las dificultades que enfrentan algunos hogares para acceder incluso a los recursos más básicos. En ese contexto, advirtió sobre las situaciones que pueden llevar a una familia a recurrir al endeudamiento para poder alimentar a sus hijos y afrontar las necesidades cotidianas.

“Para que no haya hermanos que tengan que ver llorar a sus chicos porque no tienen qué comer y son empujados por eso a sacar préstamos que después no pueden devolver”, manifestó.

Acevedo planteó que, frente a una situación de hambre, la decisión de endeudarse puede estar condicionada por la desesperación de los padres por garantizar la alimentación de sus hijos. “No se trata de que te pongan una pistola en la cabeza para sacar un préstamo. Ver llorar a un hijo que no tiene qué comer es más fuerte que 10 pistolas en la cabeza”, sostuvo.

A partir de esa reflexión, el sacerdote llamó a pensar en las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan numerosas familias y pidió que no se pierda de vista la responsabilidad colectiva frente a quienes necesitan ayuda. “¿Qué serían capaces de hacer? Bueno, le pedimos a la Providencia de Dios que no tengamos que recurrir a eso, a esclavizarnos con eso”, expresó en referencia al endeudamiento.

Un llamado a la solidaridad

Acevedo también dirigió su mensaje hacia quienes tienen responsabilidades sobre el bienestar de la comunidad y cuentan con posibilidades de ayudar. Pidió que quienes tienen a su cargo “el bien común” puedan actuar frente a las necesidades de los sectores más afectados por la situación económica.

Pero además extendió el llamado a la sociedad en general y planteó la necesidad de revisar las conductas individuales frente a las dificultades de los demás. “Que toque el corazón de todas las personas que pueden hacer bien a los demás, que tienen a su cargo el bien común”, expresó.

En esa línea, llamó a recuperar la solidaridad y a compartir los recursos disponibles, independientemente de que se trate de mucho o poco. “También nosotros, que trabaje sobre nosotros para que seamos generosos, para que podamos compartir lo que tenemos, lo poco o lo mucho que tenemos”, sostuvo.

Cuestionó las actitudes individualistas y pidió una mayor disposición para ayudar a quienes atraviesan situaciones de necesidad. “Que seamos capaces de abrir la mano, que no seamos tan individualistas”.

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