sin la presencia de fieles ni del obispo

La Bajada de la Virgen marcó el inicio de las fiestas en su honor

El padre Gustavo Flores bajó la imagen de María desde el Camarín; participaron el gobernador Jalil y el intendente Saadi.
domingo, 11 de abril de 2021 · 01:04

Sin la presencia de fieles y tal como estaba previsto, ayer por la tarde se llevó a cabo la Solemne Bajada de la imagen de la Virgen del Valle, dando inicio a las festividades en las que se conmemora el 130° aniversario de la Coronación Pontificia de la Sagrada Imagen. La tradicional ceremonia fue presidida por el rector del Santuario y Catedral Basílica, Gustavo Flores, debido a que el obispo Luis Urbanc se encuentra aislado preventivamente por caso de COVID-19 en la sede episcopal. Flores, pasadas las 18, tomó en sus brazos a la imagen para trasladarla desde el Camarín hasta el Presbiterio, acompañado por sacerdotes del clero local y los diáconos recientemente ordenados.

Un emotivo momento se vivió cuando el sacerdote entregó la venerada Imagen a dos mujeres profesionales representantes del sector de la Salud, quienes tuvieron el privilegio de llevarla alrededor del Altar Mayor, en un gesto de gratitud y homenaje a todos los médicos, enfermeros y asistentes que nos cuidan en este tiempo marcado por la pandemia, mientras se imploraba su amorosa protección de madre.

Luego fue colocada por el rector en el trono festivo, adornado con flores blancas y amarillas, desde donde presidirá las celebraciones litúrgicas durante el Septenario en su honor.

Estas fiestas marianas se enmarcan en el Año a San José y a Fray Mamerto Esquiú, bajo el lema “Con María y Fray Mamerto, construyamos una Patria más justa”.

Respetando el protocolo sanitario y de seguridad, participó de la ceremonia un número reducido de autoridades, encabezadas por el gobernador, Raúl Jalil, y el intendente de la Capital, Gustavo Saadi.

Miles de devotos hijos de María pudieron vivir estos momentos, con mucha emoción, desde sus hogares a través de las redes sociales oficiales del Santuario y Catedral Basílica y del Obispado de Catamarca, y de los medios de comunicación social locales, que se sumaron a la transmisión generada desde el Santuario y Catedral Basílica.

Mensaje

Luego del rezo del Santo Rosario y de la proclamación de la Palabra de Dios, se escuchó el mensaje de Mons. Urbanc, que fue leído por el padre Gustavo Flores. En el inicio de éste hizo mención al contexto de pandemia en que se realizan las fiestas marianas, expresando que “por segundo año consecutivo, Dios permite que nuestro septenario lo comencemos de manera virtual, lo cual a no pocos les resulta cada vez más extraño y, en cierta manera, molesto. No obstante, demos gracias a Dios que al menos así lo podemos hacer y le brindemos nuestro homenaje a la Virgen del Valle haciendo un esfuerzo mayor por cuidarnos y respetar las normas de convivencia en medio de la pandemia”. 

En este sentido, pidió “a la Morenita que nos armemos de paciencia y prudencia a la hora de interactuar, de concurrir a nuestros trabajos, de celebrar acontecimientos familiares, de ir a hacer diligencias, de participar de celebraciones culturales, de asistir a lugares cerrados, de cuidar a enfermos, etc.”, remarcando que “tenemos necesidad de ser muy responsables y solidarios a fin de poder controlar los efectos de la virulencia del virus”. 

Y rogó que “San José y su casta esposa, María Santísima, nos ayuden y acompañen a lo largo de estos días a impetrar del Buen Dios la gracia de la superación de la pandemia, a ser mejores hijos de Dios y a ser verdaderos hermanos los unos de los otros, construyendo una cultura en base a los valores del Evangelio, de modo que en todos los hogares catamarqueños reconozcamos y proclamemos a Cristo Resucitado, vivo y operante en la vida de cada bautizado y en la sociedad toda”.

Finalmente, el Obispo en su mensaje pidió a María con gran devoción: “Ponemos en tu Corazón Inmaculado, como en el de tu casto esposo San José, todas nuestras preocupaciones, miedos, angustias, deseos, necesidades y clamores, para que los presenten ante su Divino Hijo, Jesús, de manera que podamos renovar nuestras vidas con la Gracia de Dios Padre, bajo la guía y asistencia del Espíritu Santo”, finalizó.

Otras Noticias