jueves 2 de abril de 2026
LA PANDEMIA

Un nene pidió permiso a la policía para ver a su abuelo

El pequeño Jonás no veía a su abuelo desde el 20 de marzo. Una de las historias que conmueven en el marco de la cuarentena.

Por Redacción El Ancasti

Desde el 20 de marzo, cuando empezó la cuarentena por el coronavirus, Jonás no veía a su abuelo. Por eso le escribió una carta a la policía para que le diera permiso para ir a visitarlo. Al nene de ocho años y a "Coco" lo separaban tan solo 10 kilómetros. Este domingo superaron esa distancia y finalmente pudieron reencontrarse.

Jonás vive en la localidad pampeana de Victorica y su abuelo en Telén, en La Pampa. Antes del aislamiento obligatorio compartían mucho tiempo juntos. Jugaban a la pelota, miraban los dibujitos en la tele y disfrutan de los asados. Estas simples cosas eran las que más extrañaba. Por eso le pidió a su mamá que fuera hasta la comisaría para que averiguara si podía ir a ver a "Coco".

"Le hice caso y fui, pero me dijeron que no podía salir ni trasladarme porque regía el aislamiento social y obligatorio. Llegué a casa y le conté a mi hijo. Al principio se puso mal, pero después lo entendió", contó Angie, su mamá, en diálogo con TN y La Gente.

Pero las ganas de ver a su abuelo lo llevaron a escribirle una carta a la policía pidiéndole permiso para salir a visitar a "Coco". Y le dijo a su mamá que la llevara hasta la comisaría.

"Señor policía me llamo Jonás y quería pedir permiso para ir a Telén a visitar a mi abuelo a quien no ve desde hace más de 50 días. Y lo extraño demasiado. Hacemos videollamadas y hablamos por celular, pero necesito abrazarlo, jugar a la pelota y extraño sus asados. ¿Por favor, me deja ir? Yo prometo cuidarme y quedarme en su casa", escribió el nene en una hoja de cuaderno.

A los pocos días el comisario fue hasta la casa de Jonás para llevarle la respuesta. Y hubo buenas noticias. Edgardo Díaz Correa le explicó que entendía el pedido porque él también tenía hijos pequeños que extrañaban a sus abuelos, pero que no podía autorizarlo a viajar porque la mejor manera de cuidarnos y cuidar a nuestros seres queridos "es quedarnos en casa".

Al final, gracias a un decreto del Gobernador, supo que iba a poder ir a visitar a su abuelo. Eso sí, las visitas son de 10 a 18 horas y después tiene que volver a su casa.

Finalmente llegó el día tan esperado y a las 10 de la mañana pasaron el control de la entrada al pueblo, y Jonás pudo reencontrarse con "Coco".

"Le costó dormirse. Estaba nervioso y ansioso. Me decía 'mami no sé lo qué me pasa que no puedo dormir'. Se durmió cerca de las dos de la mañana y se levantó temprano. Cuando recibió la respuesta a su carta saltó de alegría", relató la mujer.

Fue un día de abrazos y juegos. "Coco" los esperó con un asado, como los que le gustan a su nieto. "Estaba muy emocionado, no dejó de acariciarlo. Estaba feliz", contó su madre.

Estuvieron juntos todo el tiempo, y su mamá le prometió que el domingo que viene van a ir a visitarlo otra vez y ya no tendrá que escribir una carta pidiendo permiso a las autoridades. Se despidieron con besos y abrazos que los dos guardarán hasta la semana que viene.

Fuente: TN.

 

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