El intendente capitalino, Gustavo Saadi, inauguró ayer la plaza “Juan Pablo II”, conocida por todos como la histórica “Plaza de Choya”, que se integrará a un gran circuito turístico en el norte de la ciudad, abarcando desde la Plaza del Maestro hasta la Gruta de la Virgen del Valle.
Este trabajo incluyó la repavimentación de avenida Virgen del Valle Norte y contempló desde la puesta en valor del paseo hasta la mejora del entorno del espacio verde, identificado integralmente como referencia para todo el sector norte de la ciudad y punto de encuentro de miles de vecinos. La obra supera los trabajos realizados en la plaza, ya que incluye la restauración de la iglesia del Señor de los Milagros Choya, la fuente central y el arco de ingreso sobre avenida Virgen del Valle.
Se instalaron juegos infantiles y aparatos para la práctica de gimnasia, se renovaron las caminerías con nuevos trazados y se construyó una cisterna de reserva de agua para riego, obra que se complementa con un sistema para regar todo el paseo.
Se renovó totalmente el sistema de iluminación, ofreciendo mayor seguridad y fortaleciendo el atractivo de la plaza, cuya belleza resulta impactante, lo que fue celebrado por los vecinos.
Acompañaron al Intendente en el acto el secretario de Urbanismo e Infraestructura, Eduardo Adén Monferrán, y la secretaria de Ambiente, Gabriela Molina; demás integrantes de su gabinete; el presidente del Concejo Deliberante, Daniel Zelaya; el concejal del Circuito 7, Alejandro Díaz Martínez; el ministro de Gobierno, Jorge Moreno; los intendentes Guillermo Ferreyra (Fray Mamerto Esquiú), Susana Zenteno (Valle Viejo), concejales, legisladores, autoridades provinciales y municipales. Participó también el sacerdote Marcelo Amaya, quien bendijo la flamante obra.
“Pudimos hacerlo”
Saadi, al hacer uso de la palabra, pidió inicialmente un aplauso para los trabajadores y trabajadoras municipales, quienes hicieron realidad la transformación de la plaza. Agradeció también a los concejales, quienes llevan al Ejecutivo municipal las inquietudes de cada barrio y expresó su satisfacción por la presencia de los jefes comunales de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú, con quienes puntualizó que “venimos trabajando juntos, de manera coordinada, por una movilidad sustentada”, en un proyecto que incluye a los tres departamentos del Valle Central y que seguramente se sumarán Ambato y Capayán.
“Estoy muy contento porque la verdad que ver esta plaza totalmente remodelada, llena de niños, la vista maravillosa de esta iglesia, es una alegría. Dijimos que íbamos a hacer la obra este año y lo hicimos a pesar de las dificultades que tuvimos, que conocemos todos producto de la pandemia: comenzábamos la obra y teníamos que detenerla, las dificultades económicas… Hasta pensé que no llegábamos, pero pudimos hacerlo, porque tenemos un equipo realmente comprometido”, sostuvo.
Explicó entonces que “tratamos, a pesar de la pandemia, de no perder ese horizonte que tenemos como ciudad. La ciudad que queremos construir es una ciudad a escala humana, una ciudad para las personas, para los vecinos y las vecinas, donde puedan transitar y caminar en un lugar seguro, donde exista un ambiente sano, que no sea una ciudad construida solamente para el automóvil”.
“En esa ciudad más humana que nosotros queremos construir, es de vital importancia el espacio público y por eso es nuestra gran satisfacción”, agregó.
El Intendente recordó que “cuando uno remodela un espacio público, trae múltiples beneficios. Queremos que el vecino no tenga que trasladarse de un lugar a otro para disfrutar de un espacio de calidad, queremos que lo haga en su propio barrio, que se sienta orgulloso de su barrio, porque ahí le va a dar sentido de pertenencia”, expresó.