Si bien a nivel nacional se proyecta la implementación de programas de alimentación saludable y se buscan imponer otras propuestas innovadoras, en la realidad están lejos de poder cumplirse. Y es que la falta de presupuesto para poder concretarlas termina provocando que no se puedan cumplir los objetivos de los programas Nacionales, ya que en el contexto de recesión económica las provincias no pueden afrontarlos. Uno de estos casos más visibles es el de los comedores escolares que desde hace un año no reciben una actualización de los fondos para la alimentación de los estudiantes.
Gladys Rodríguez, directora del Programa de Igualdad de Oportunidades (PIO), que depende del ministerio de Desarrollo Social y tiene a su cargo la distribución de los fondos para los comedores escolares, aclaró que el aumento en los fondos para comedores escolares realizado en el último tiempo fue posible gracias al aporte del Gobierno de la provincia, ya que Nación no dispone de recursos extra para este concepto desde hace un año.
“Lo que manda Nación sigue igual que en junio del año pasado, valores muy desactualizados por la altísima inflación. Si hubo mejora económica para atender este servicio esencial en las escuelas, fue por decisión de la Gobernadora”, resaltó. Entre junio de 2018 y junio de 2019, la inflación fue de 55,8%.
La funcionaria detalló que actualmente el Ministerio de Desarrollo Social aporta fondos para 475 comedores escolares de toda la provincia, en sus diversas modalidades.
Por la crisis económica que afecta al país y principalmente a las economías domésticas, Rodríguez reconoció que muchas escuelas solicitan al PIO la posibilidad de ampliar el desayuno y ofrecer también el almuerzo. “Es un pedido creciente de muchos padres, por la difícil situación que vivimos. Pero hay que aclarar que el cambio de modalidad no es resorte de Desarrollo Social, sino del Ministerio de Educación”, subrayó.
El Objetivo del PIO, que brinda alimentación a más de 50.000 alumnos de escuelas de toda la provincia, es contener a los niños y niñas de escasos recursos con la alimentación diaria, que no reciben en sus hogares por dificultades económicas. Además, durante el periodo de vacaciones el PIO asiste con partidas a los comedores comunitarios de los barrios que es donde concurren los chicos que también van a los comedores en las escuelas.
Si bien no se dieron a conocer cifras actuales, en junio de 2018 , de acuerdo a la modalidad de cada comedor, se entregaban diferentes montos por alumno. Se otorgaban $5,50 para aquellas instituciones que brindaban refrigerio y $19,50 para quienes cubren una mayor cantidad de comidas.
El PIO también había iniciado gestiones para fortalecer las partidas en zonas desfavorables del interior donde los costos son más altos que en la Capital.