Mientras la Orden Franciscana espera un informe que solicitó a Nación por los daños que tiene la manzana del convento de San Francisco, pues asegura que algunos se habrían agravado luego de las obras de semipeatonalización realizadas recientemente en calle Esquiú entre Rivadavia y Sarmiento, desde la municipalidad de la Capital afirman que los trabajos realizados no ocasionaron daños en el histórico sitio religioso, porque desde antes de las obras existe un deterioro de muchos años y sin intervención por parte de los organismos correspondientes.
Eduardo Niéderle, secretario de Obras Públicas de la municipalidad, manifestó desconocer que existan daños por las obras que realizaron sobre calle Esquiú y agregó que previo al inicio de la semipeatonalización tomó conocimiento de la preocupación de la comunidad por el estado del lugar, y que por esta situación no levantaron las veredas en su totalidad, solo en partes, evitando que las máquinas toquen el convento, como una manera de resguardarlo.
“Antes de comenzar la obra nos convocaron para que vamos a ver los deterioros que tenía el convento, ya que algunos esperaban que la municipalidad los reparase, pero sinceramente no pudimos hacer nada porque es un Monumento Histórico y le compete a Nación. Para evitar lo que ahora sucede es que no levantamos toda la vereda. Quien pasa por calle Esquiú puede ver que las piedras lajas quedaron, no tocamos la zona tomando los recaudos necesarios”, aseguró.
En cuanto al reclamo que para realizar esta obra no comunicaron a la Orden Franciscana, Niéderle respondió que “al tratarse de un espacio público teníamos, como municipalidad, plena facultad para realizar la intervención, y en la terminación está prevista la instalación de algunos bancos y plantas en el sector".
El funcionario dijo desconocer la situación del templo y los trabajos no realizados. Aunque lamentó que los encargados no hayan tomado la precaución para su conservación. “Lo que podemos decir es que el templo está deteriorado desde mucho antes de las obras. Si usted tiene un grieta en su casa y no toma los recaudos técnicos, seguramente con el paso del tiempo la grieta será mayor y luego tendrá mayores inconvenientes. No es facultad de la municipalidad intervenirlo, aunque fuera intención del intendente, porque se trata de un Monumento Histórico y debe intervenir la Nación”, sentenció.
Daño
Días pasados, desde la Orden Franciscana comentaron que al momento de pasar las máquinas para realizar la ampliación de vereda y otros cambios, parte del cielorraso del convento se desprendió, al igual que se ensanchó la grieta que tiene el ala derecha de la iglesia. Ante esta situación, que califican de "delicada", solicitaron informes a Nación y se envió material fotográfico, lo que sumaron a la visita de otro guardián de la Orden y arquitectos, quienes pudieron tomar conocimiento del estado del lugar. Este Monumento habría ingresado en la lista de lugares históricos de la provincia a refaccionar en el año 2015, pero nada se hizo.