susto

Valle Viejo: Defensa Civil capturó una serpiente en la escuela de Las Tejas

Se trata de una Lampalagua que fue capturada mientras devoraba un pollo. Fue devuelta a su hábitat natural. Mirá las fotos.
martes, 12 de febrero de 2019 · 12:12

Mediante las redes sociales, Defensa Civil dio difundió la liberación de una serpiente Lampalagua, la cual fue capturada en la escuela de la localidad de Las Tejas, en Valle Viejo. 


Por lo que se ve en las imágenes, la serpiente fue atrapada mientras devoraba un pequeño pollo. Hay que recordar que se trata de una víbora del tipo constrictor, por lo que mata a sus víctimas por estrangulamiento.

Sobre la Lampalagua 

Según Wikipedia, la Boa constrictor occidentalis, llamada comúnmente boa vizcachera o Lampalagua, es un gran ofidio que se distribuye en áreas boscosas semiáridas del centro-sur de América del Sur. De las subespecies de Boa constrictor es la más austral, así como también lo es de entre todos los Boidos del mundo.


Características 
De entre las subespecies de Boa constrictor esta es de tamaño mediano a grande. El dimorfismo sexual es pronunciado, pues las hembras son significativamente más grandes que los machos. El largo de estas puede sobrepasar los 400 cm, y superar los 18 kg, aunque son más habituales los ejemplares de entre 300 y 350 cm. Los machos es raro que superen los 240 cm, y llegan a superar los 8 kg. Es una boa de cuerpo pesado, macizo, musculoso y de apariencia fuerte y robusta. Su cola, algo prensil, es corta, algo menos en el macho pues aloja en ella a sus órganos copuladores. Poseen espolones pélvicos, menos desarrollados en La hembra. Los ojos son pequeños, con la pupila vertical, a causa de sus hábitos nocturnos. Su cabeza es triangular, con poderosas mandíbulas armadas de 4 hileras de largos dientes curvos en la superior, y dos hileras en la inferior.


Alimentación 
Esta gran boa sale de sus refugios a cazar generalmente al caer el sol, y durante toda la noche. Si el día es fresco, también puede hacerlo durante el día. Captura sus presas con la técnica del acecho; una vez asidos, los envuelve con su propio cuerpo, asfixiándolos, pues mata por constricción. Finalmente los animales son tragados enteros, siempre comenzando por la cabeza. Su dieta se compone de lagartos colorados (Salvator rufescens) y de animales de sangre caliente, como aves y pequeños mamíferos, en especial vizcachas de llanura (Lagostomus maximus), especie que acompaña al reptil en la totalidad de su distribución. Los grandes ejemplares pueden matar y tragar presas hasta del tamaño de un zorro gris adulto. Si bien podría eventualmente llegar a capturar a un niño muy pequeño de los que habitan en la enorme multitud de ranchos de leñadores diseminados por el monte chaqueño, jamás se ha podido comprobar fehacientemente un ataque, más allá de algún rumor al respecto. Igualmente es un animal peligroso, por su mordedura aguda y su fuerza muscular, si bien los adultos suelen perder la agresividad típica de los ejemplares juveniles.


Costumbres 
Es una especie mayormente terrestre, aunque suele trepar a los árboles para buscar un refugio seguro. A diferencia de otras grandes boas sudamericanas, no habita en el agua ni en sus proximidades, si bien nada muy bien. Suele termorregular su temperatura con baños de sol. Es raro que logren vivir más de 20 años en el hábitat silvestre, pero en cautiverio su expectativa es de entre 30 a 40 años.

Otras Noticias