por la crisis, bajó el acompañamiento de padres

La primaria de Banda de Varela tiene bajo rendimiento escolar

Paradójicamente, la inasistencia es cero porque todos concurren por el servicio de comedor, que en muchos casos son las únicas comidas del día.
miércoles, 23 de octubre de 2019 · 02:01

La comunidad educativa de la Escuela N° 230 José de Calasanz, ubicada en la localidad de Banda de Varela, en esta Capital, transita un año difícil ante la cantidad de niños sin la ayuda de sus padres, lo que deriva en un bajo rendimiento escolar. La causa principal es que el 80 % de los padres tienen trabajo precario y otros son desempleados, son de muy bajos recursos. Esto derivó que la asistencia sea perfecta de los más de 150 chicos este año, ante el servicio nutricional que brinda la única escuela de jornada completa de esta ciudad.

Los niños de Banda de Varela ingresan a las 8 de la mañana y permanecen hasta las 16, cuando recién vuelven a sus hogares. En la escuela reciben el desayuno, que es mate cocido con pan y dulce de leche, almuerzo, que ayer por ejemplo fue arroz con tuco, y un refuerzo antes de volver a sus casas, como yogur con cereal, fruta o queso y dulce.  La mayoría regresa al otro día contando que no meriendan ni cenan en sus casas.
Silvia María Zelarayán, vicedirectora del establecimiento escolar, dijo con preocupación a El Ancasti que “la realidad de Banda de Varela es muy difícil y necesita de toda la comunidad".

“En Banda de Varela estoy hace algunos años, pero en este último la situación es muy complicada. Estamos en una comunidad con alto desempleo, con padres que en un 80% son changarines. Con familias desintegradas, con chicos a cargo de sus abuelos, o solo de su madre. La atención en la tarea de los chicos es de mínima a nula por parte de sus tutores y los problemas de aprendizaje existen. La falta de atención de los padres crea hijos con bajo rendimiento escolar, lo que lamentamos porque es una comunidad pequeña, donde los maestros hacen adecuación curricular. Estamos trabajando para acompañar a los docentes en el aula y a los niños, pero hay cosas que nos sobrepasan y hacemos todo lo que está a nuestro alcance”, dijo con preocupación la docente.

Se refirió al servicio nutricional en una población cercana a la Capital, que también tiene diferencias urbanísticas que son básicas y elementales para los niños de Banda de Varela.
“Los chicos vienen a desayunar contando que solo recibieron el almuerzo en la escuela el día anterior. La realidad es muy dura en Banda de Varela. Sabemos que es difícil pero aquí se nota mucho la crisis económica en las familias; no acompañan a los niños y la escuela trabaja con los chicos y toma intervención a  través  de una asistente social, quien muchas veces va a los domicilios a buscar los chicos y dialogar con los padres.  A veces hasta damos aviso a Desarrollo Social y allí termina nuestro trabajo.  Al estar tantas horas tratamos de aprovechar el tiempo; trabajamos con las materias más fundamentales por la mañana, y por la tarde Plástica y Educación Física.

En esta comunidad la deserción es del 10%, mientras la inasistencia, como le dije, es 0. Pero que vengan no significa que puedan aprender cuando están sin acompañamiento familiar, que es básico en el nivel primario. Los chicos no solo tienen necesidad de venir a la escuela para recibir alimentos, tienen derecho a poder aprender, pero ante la carencia  de apoyo de sus padres y la situación social en la que viven pocos progresan, y muchos, cuando crecen y se manejan solos, ya vienen sin que los padres los envíen”, manifestó la vicedirectora.

Ante la consulta sobre las necesidades en el establecimiento, la docente expresó que hace tiempo trabajan solo con la asistente social, ya que la psicopedagoga se retiró y Educación no volvió a nombrar una profesional en ese cargo para Banda de Varela, profesional que sin duda necesitan con suma urgencia los niños de esta comunidad, que a pesar de estar tan cerca de la Capital, parece estar entre olvidada y abandonada. 

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