Por la muerte de la niña de 12 años que vivía en el lugar

Vecinos de la Ribera del Sur se manifestaron por viviendas

Alrededor de 21 familias viven en el margen oeste del Río del Valle en condiciones precarias.
martes, 28 de agosto de 2018 · 04:00

Vecinos del asentamiento La Ribera ubicado en  la margen oeste del Río del Valle, en las proximidades del barrio Villa Eumelia, en el sector sur de la ciudad, se manifestaron ayer por la mañana frente a Casa de Gobierno para exigir respuesta "inmediata" al Gobierno por la situación de emergencia habitacional en la se encuentran alrededor de 21 familias. En el lugar residía, la niña de 12 años que murió calcinada el pasado sábado y habitaba una precaria vivienda construida con tarimas, plástico y ramas. A la hora de tragedia sus padres no estaban en el lugar. 

Los vecinos fueron acompañados en la protesta por la Asociación de Abogados Populares, quienes hace unos meses habían presentado un amparo por las malas condiciones en las que viven estas familias, y por el temor de que pueda ocurrir una tragedia como la que sucedió. 

Se conoció que el domingo por la noche se habría intentado desalojar a las personas que viven en el lugar, por lo que las familias decidieron endurecer el reclamo "por un lugar digno para vivir".

¡Arnoldo Núñez, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA)  manifestó que “sucedió una muerte que nosotros habíamos vaticinado a causa de situaciones de precariedad que vive la gente del anexo al barrio Virgen Niña, son alrededor de 21 familias, todas de trabajadores precarizados que no llegan a costear un alquiler, que tienen situaciones de violencia y optaron  por tomar las tierras, instalándose en esa zona.

Tienen viviendas muy precarias de nylon y tarimas, conexiones eléctricas muy peligrosas, entonces a partir de mayo tomamos conocimiento de esto junto a la Asociación de Abogados Populares, y fuimos a ver qué pasaba, comprobamos que se trataba de un situación de alto riesgo, elaboramos informes que  daban cuenta de la vulnerabilidad de las familias que estaban allí. Advertimos que podía pasar y ahora murió Milagros”, expresó.

Sin respuestas
Los vecinos señalaron que “no se dice que venimos desde hace tiempo reclamando  por una vivienda digna ante distintos organismos del Estado y que no tuvimos respuestas. La muerte de la niña no es una muerte por accidente, es una muerte por la desidia del Estado”. 

Además, comentaron que en la noche del domingo, personas identificadas como de la Policía Judicial y del PROMEBA, intentaron desalojarlos del lugar, sin embargo, la Asociación de Abogados pudo comprobar que no existió ninguna orden de ese tipo. “Ante nuestros reclamos nos acercaron a distintos organismos para buscar una solución e incluso informarán  al intendente, Raúl Jalil, para ver en que puede ayudar a las familias”, comentó Núñez.

La Asociación convocó a través de las redes sociales a la comunidad en general a sumarse el reclamo de las familias.
"A quienes puedan sentir la injusticia, la indignación y el dolor que experimentan éstas familias que saben que lo que le ocurrió a Milagros, le puede ocurrir en cualquier momento a cualquiera de ellos", sentenciaron. 

Niña
El trágico siniestro que se llevó la vida de la niña tuvo lugar en el asentamiento La Ribera aproximadamente a las 3.50 del sábado; los vecinos de la zona informaron telefónicamente al personal de la comisaría Décima que se estaba incendiando una precaria casilla, en la que podría haber gente atrapada. Rápidamente los uniformados se trasladaron al lugar, al tiempo que daban participación a Bomberos y al SAME, pero al  llegar se dieron con que las llamas envolvían la vivienda.

Una situación crítica 

La Agrupación de abogados populares de Catamarca había relevado la situación crítica de siete familias en el mes de junio, que habitan en armazones de madera, chapa y plástico construidos sobre la margen oeste del río en Villa Eumelia, en Capital. 

De acuerdo al informe elaborado por la Asociación "se trata de 5 parejas jóvenes con niños, dos mujeres solas (una de ellas embarazada de 7 meses y con tres niños a cargo y la otra con dos niños), que viven en estas armazones en los que apenas se pueden proteger de la intemperie, expuestos como están al frío de estos días, a la humedad del suelo, a la lluvia que se filtra, al viento que se cuela constantemente por las numerosas rendijas y que a veces amenaza con derribar la estructura", habían dicho.

El informe agregaba que "la otra vez el viento quebró una vara, se cayó el techo y entró el agua, por eso tuvimos que cambiar de lugar los enchufes". 
Además, hacían mención a "las condiciones de hacinamiento e insalubridad en la que se encuentran los niños, careciendo de agua potable, instalaciones sanitarias inapropiadas, basurales alrededor de estas precarias construcciones acrecientan los riesgos infecciones y enfermedades".
Ayer volvieron a reiterar la falta de respuestas de los distintos organismos oficiales involucrados en dar ayuda a éstas familias de escasos recursos.