Un estudio argentino reveló como actúan los pequeños

Los alumnos con piojos se dispersan en el aula

domingo, 26 de agosto de 2018 · 04:00

Los chicos 'dispersores de piojos' cumplen un rol vital en la permanencia y dispersión de piojos dentro del grado del colegio, por lo que resulta fundamental detectar estos casos a fin de evitar una infestación en los compañeros", destacó el director del estudio, el doctor Ariel Toloza, investigador del Centro de Investigaciones en Plagas e Insecticidas (Cipein), situado en Buenos Aires y dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Unidad de Investigación y Desarrollo Estratégico para la Defensa.

Tal como se describe en la revista "Journal of Medical Entomology", las evidencias experimentales y los análisis matemáticos realizados por los científicos argentinos revelaron que las infestaciones severas no necesariamente tienen que ser muy "antiguas", y que es muy probable que se hayan producido por la transferencia de al menos tres piojos hembras en un período corto de tiempo menor a cinco días.

"Esto hace pensar que el origen probable de éstas hembras es una sola cabeza, que a su vez también tiene que haber tenido una infestación severa", indicaron otros dos autores del estudio: los doctores Sebastián Risau-Gusman y María Fabiana Laguna, investigadores del Grupo de Física Estadística e interdisciplinaria del Centro Atómico Bariloche (CAB) y del Conicet.

Los resultados del trabajo permiten asegurar que sería efectivo implementar programas de control de pediculosis en los colegios, del tipo sistemático o programado.

"Esto implica que los padres puedan implementar un tratamiento coordinado en un mismo fin de semana por mes y hacer la revisación y control de la pediculosis con el peine fino y/o pediculicidas recomendados", afirmó Toloza, quien también es investigador del Conicet.

Con estas medidas, dijo, los niveles de infestación se reducirían bastante y se mantendría un bajo número de piojos dentro de un grado. Asimismo en un trabajo previo, realizado por Risau-Gusman y Laguna y en el que también se aplicaron modelos matemáticos, se demostró que la prevalencia de piojos puede disminuir de manera notable si el mismo tratamiento coordinado se efectúa durante tres fines de semana seguidos.

En pos de descubrir nuevos tratamientos más eficientes y menos contaminantes, Toloza y su equipo investigan una fórmula en cápsulas que pretende superar a los limitados productos actuales, sin alcohol y con menos posibilidades de irritar la piel de los niños.