La polémica por la instalación de elementos de seguridad vial

Para experto en mecánica, los reductores causan daño

Alberto Garibaldi opinó que se debería pensar en otras alternativas para frenar a los autos.
miércoles, 22 de agosto de 2018 · 04:08

Continúan las opiniones de expertos por la instalación de reductores de velocidad en la mayoría de las calles de la ciudad y en todo el país, para evitar los excesos de velocidad de los vehículos y mejorar la seguridad vial. En esta oportunidad  Alberto Garibaldi, Ingeniero mecánico por la Universidad Tecnológica Nacional, y de amplia trayectoria en la industria automotriz, aseguró que la mayoría de los reductores de velocidad no solo son peligrosos como lo apuntaron otros especialistas, sino que pueden llegar a destruir un auto. Reconoció que son consecuencias de la indisciplina de los conductores argentinos a la hora de circular en la vía pública.


Durante una entrevista en Radio Valle Viejo, el ingeniero dijo que "desde el punto de vista técnico los reductores de velocidad dañan el tren delantero y el trasero de un auto. Las tortugas son efectivos, pero técnicamente es un disparate, las suspensiones de los autos no trabaja de esa manera por eso no son aptas. Es decir obligar a un auto a bajar la velocidad a riesgo de que se rompa es dudoso, lo puedo sustentar por cómo está programada la suspensión, las cargas son como martillazos a la suspensión se trasladan de esa manera. Son efectivos para que se baje la velocidad, pero a costa de destruir el vehículo”, argumentó.


Manifestó que “no hay estudios serios mecánicos que puedan avalar y aceptar que estos elementos que dañan autos deban ser colocados en las calle. Es un disparate si alguien acepta que hay que destruir los vehículos para bajar la velocidad. Poner un obstáculo que puede dañar es un disparate”, advirtió.


Sobre la decisión de colocar los polémicos reductores a pesar de la crítica, Garibaldi sentenció que entiende que se colocan "ante la falta  de educación de los conductores, ya que las tortuguitas son métodos para incivilizados".


“La opción quizás sea un lomo de burro, pero con advertencias para que los reductores no generen un daño peor al que queremos prevenir, me parece que el concepto es una aberración, que se baje la velocidad o le pego un tiro, es un problema de educación y debe comenzar en la edad escolar. No es la manera colocando reductores, quizás existan otras alternatvias como colocar radares, aplicar multas,  pero es complejo el tema porque si se apela a las multas también hay problemas. Si uno lo ve desde el punto de vista de la seguridad de las personas algo hay que  hacer para que bajen la velocidad, pero como sociedad  me parece perverso tener que colocar elementos que destruyen el auto sea la mejor opción”, reflexionó.


“Somos indisciplinados, si salimos del país nos adaptamos rápidamente a las normas de tránsito, pero aquí manejamos mal”, reconoció. 


Lamentó que las medidas para seguridad vial sean las actuales, ya que "ésta" no es la solución a su entender.  En varias calles de Capital continúa la instalación de los reductores conocidos como "tortuguitas", sin duda esta es la mejor manera que encontró la comuna para controlar a los automovilistas desaprensivos.

 

POSIBLES DAÑOS

Según expertos en la materia, al pasar un reductor de  velocidad sin frenar a menos de 20k/h la estructura de los neumáticos podrían deformarse. El neumático puede desarrollar bultos e incluso cortes en la cubierta, si la “tortuguita” está dañada.

 Los amortiguadores también sufren, como lo dijo Garibaldi, la suspensión absorbe el impacto resguardando del cimbronazo a los ocupantes.

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