Con pancartas y carteles con leyendas como: “Consumimos libros no drogas”, “Antes de juzgar conoce la verdad”, “No todos somos iguales” o “Nosotros venimos a estudiar”, un grupo de estudiantes de la Escuela Apolo se manifestaron en las instalaciones del establecimiento, en repudio a las expresiones públicas, después que se conoció el hallazgo de psicofármacos en manos de adolescentes.
“La gente se entera que somos de la Apolo y nos echan del lado, por el tema de que piensan que somos todos los que nos drogamos cuando no es así. Siempre es preferible meter a todos en la misma bolsa, sin saber cómo son las cosas realmente”, expresaron los estudiantes.
Los chicos consideraron que no les parece justo que se los mire diferente por el uniforme que llevan puesto. “La imagen de nuestra escuela es dañada por personas que hacen cosas indebidas en lugares incorrectos. No todos somos iguales. Estas situaciones están fuera de nuestro alcance. La escuela Nº 50 (Apolo) no es una escuela de drogados, no queremos ser llamados así. No nos metan a todos en la misma bolsa", insistieron.
Expresaron que "nuestra secundaria pide apoyo de las personas. Estos carteles están hechos con dedicación de los alumnos, pedimos ser escuchados y de alguna manera ser ayudados, hicimos esto en forma de protesta para así poder llegar a quitarnos un peso que no es nuestro”, aclararon los estudiantes.
La medida se da luego de que se encontrara dentro del establecimiento, dos días seguidos, psicofármacos.
Situación
En la tarde del 16 de abril, personal de la Comisaría Sexta tomó conocimiento que en la escuela del barrio Apolo requerían la presencia policial. Rápidamente, los policías llegaron al lugar y se entrevistaron con la secretaria del establecimiento, quien manifestó que en el sector de la cancha habían encontrado doce pastillas, y tras realizar recorridos por la zona encontraron otros veintidós comprimidos.
Por el hecho, se labraron las actuaciones correspondientes y tomó intervención personal de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia, quienes procedieron al secuestro de lo que serían ansiolíticos.
Por último los adolescentes pidieron que “no juzguen por las apariencias, tenemos muchas cosas buenas que no son reconocidas ni divulgadas”.
Claudia Bolomo, supervisora de la escuela Apolo, se refirió recientemente a lo ocurrido en la escuela y sostuvo que "uno sabe como se maneja este tipo de cosas”, “con los chicos se da porque es la caja más vulnerable para la comercialización de sustancias. Por eso buscan a los chicos de las escuelas".
Además relativizó la situación de crisis que atraviesa la escuela, “porque este tipo de problemática no es nuevo en las instituciones escolares" y porque los chicos "se ven bombardeados permanentemente por la tecnología, el consumismo y están más alterados. Por eso nosotros nos ponemos a la altura de las circunstancias y los contenemos".
Entre otras cosas, Bolomo dijo que: "Hay todo un trasfondo, pero la problemática del consumo sale en la escuela porque pueden hablar con sus pares. Estamos trabajando fuertemente, pero nos gustaría que otras áreas de la sociedad también se pongan a trabajar".
Recientemente se realizaron distintas jornadas de trabajo con directores y supervisores para delinear acciones de prevención en el tema de adicciones en las escuelas, que pretenden ser puestas en marcha a partir de charlas con los chicos, entrega de folletería y con material que envió la Nación.