La Junta Promotora de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Catamarca realizó el pasado jueves una Jornada de Reflexión sobre la enfermedad de Alzheimer. Ivana Véliz, voluntaria de APDH, estuvo a cargo de la coordinación de la actividad, que contó con gran número de participantes.
Consultada por El Ancasti, contó que es nieta de una paciente de esta enfermedad, que fuera diagnosticada hace seis años "pero hace dos que mi abuela ya no me reconoce”. La joven remarcó que el Mal de Alzheimer no es una enfermedad de la vejez y destacó que los familiares de estos pacientes suelen transitar esta situación en soledad. Para Ivana, el diagnóstico implica un cambio de roles. "Pasamos de cuidar de grandes a los que nos cuidaban de chicos”, expresó.
En cuanto a estadística de prevalencia de esta patología, indicó que como la Provincia cuenta con programas para la tercera edad, tiene algunos datos pero éstos están dispersos entre la parte pública y privada, en los geriátricos.
Por su parte, Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva, Neuropsiquiatría y Neuropsicología en FLENI, director del Centro de Memoria y Envejecimiento del mismo Instituto e investigador principal del CONICET y presidente del Consejo de Investigación en Salud del Ministerio de Salud de Buenos Aires, señaló que el Mal de Alzheimer en la medida que aumenta la edad, aumenta la frecuencia de la enfermedad. Es decir, la mayor cantidad se detecta en pacientes con mayor edad pero hay casos jóvenes y, sobre todo, con las formas familiares. "La enfermedad de Alzheimer, en un 97 % es esporádico y solo un 3 o 4 % es hereditario. Las formas hereditarias familiares se dan en pacientes jóvenes. Tuvimos casos de pacientes de 38 o 40 años con enfermedad de Alzheimer”, remarcó.
El especialista consideró que, a modo de prevención, se debe trabajar en los factores de riesgo que tiene la enfermedad, que son las enfermedades cerebro-vasculares, hipertensión, colesterol, obesidad, sedentarismo y trabajar en los factores de prevención que tienen que ver con mantener actividad intelectual, social y física. "No es un detalle menor porque cambia la evolución de la enfermedad. Éste es el gran desafío”, sostuvo.
Además, Allegri, como integrante del Consejo Mundial de Demencia, indicó que uno de los cuatro puntos clave de trabajo es la prevención de los factores. El factor de riesgo vascular se comparte con las enfermedades cerebro-vasculares y las patologías cardiológicas. Si se actúa preventivamente, está actuando en distintos niveles, advirtió.
"Hay que trabajar fuertemente sobre estos factores. Si se pueden modificar los factores de riesgo, se modifica el comienzo de la enfermedad. Hay que trabajar en campañas de prevención, determinar los factores de riesgo y de protección y educar a la población para trabajar al respecto, no solo en la tercera edad, sino a lo largo de toda la vida”, comentó.
FACTORES
El especialista consideró que se debe trabajar en los factores.
De riesgo
*enfermedades cerebro-vasculares,
*hipertensión,
* colesterol,
*obesidad,
* sedentarismo.
De prevención
*actividades físicas;
*actividades intelectuales,
*actividades sociales.
*"No es un detalle menor porque cambia la evolución de la enfermedad. Si se pueden modificar los factores de riesgo, se modifica el comienzo de la enfermedad”, advirtió.