martes 9 de diciembre de 2025
Al menos seis ferias con una veintena de puestos cada una funcionan en la capital con apariencia clandestina

Se expanden las ferias conocidas como “saladitas” en el centro

En todas se compra a precios muy accesibles. Funcionan en casas de familias y carecen de seguridad y salubridad.

Por Redacción El Ancasti
Las ferias ilegales conocidas como "saladitas” se incrementaron este año en la Capital y sobre todo en el centro, a las ya ubicadas en avenida Güemes, y en calle Tucumán antes de llegar a Güemes se sumaron al menos cuatro más distribuidas por la misma zona; en todas se observa que faltan a las normas de seguridad y salubridad pero son masivamente concurridas.

Se estima que desde el traslado de los vendedores ambulantes de peatonal Rivadavia a la plaza 25 de Agosto, los vendedores buscaron otras alternativas como la instalación de un puesto dentro de estas ferias, que funcionan no solo en precarios lugares y donde vive la familia del puestero, sino que hasta carecen de instalaciones sanitarias.

La "saladita” más concurrida es la ubicada en calle Tucumán, donde los vendedores ambulantes realizan sus compras y donde muchos catamarqueños que se dedican a la reventa de indumentaria, electrodomésticos y zapatillas aprovechan las ofertas.

El lugar, que comenzó a coparse de puesteros, funcionaba precariamente, pero este año los puestos tuvieron una notable modificación y se habilitaron baños. 

La ubicada sobre avenida Güemes es en una casa donde las habitaciones y el pasillo funcionan como locales. Cuando El Ancasti consultó sobre su legalidad los puesteros se limitaron a decir que por mes entregan dinero.

Las nuevas "saladitas” y menos concurridas están en la continuación de calle Tucumán; funcionan en casas particulares donde viven y hasta cocinan los puesteros. En los pequeños habitáculos donde habitan y venden los niños juegan mientras las mamás exhiben la mercadería, que tiene un costo menor a las otras ferias.

Los visitantes no se sorprenden por la falta de salida de emergencia, por lo diminuto de los puestos ni la poca luz y tampoco por si hay agua potable, carecen de probadores o falta la limpieza, sobre todo cuando el objetivo es comprar mucho más barato que en los comercios habilitados de la zona céntrica.

Ventas
Además de la venta de prendas de vestir e informal, en las "saladitas” se encuentra todo tipo de ropa deportiva, mochilas y zapatillas a precios accesibles y con importantes descuentos si se compra por mayor.
Por solo mencionar algunas alternativas, los vendedores consultados detallaron que la docena de medias no llega a $100, mientras la docena de zapatillas puede costar entre $1.500 y $3.000, todo es barato. Los jeans oscilan entre $200 y $500, mientras una remera de dama no llega a $100, la ropa para niños es aún más económica y se puede comprar un short por menos de $50.

 PREOCUPACIÓN
Además de afectar el mercado formal, en las "saladitas" los empleados trabajan de 8 a 21; en el mejor de los casos, los dueños les pagan el almuerzo.

 De las mencionadas, una tiene baños y probadores, las demás carecen de estos servicios básicos de un comercio.

En septiembre la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló que en los 24 estados del país hay "saladitas" que crecen por tres factores: falta de control, precios accesibles y desempleo.

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