Dura denuncia de una madre contra colegios privados
Asegura que no quieren inscribir a su hijo con síndrome de Down aunque la ley marca lo contrario. En todos los casos le dijeron que las vacantes para chicos con discapacidad ya están ocupadas.
María Dávila se presentó esta mañana en Radio Ancasti para comentar la penosa e irritante situación que le toca vivir, debido a que varios colegios privados de la Capital se reusaron a inscribir a su hijo con síndrome de Down.
Las pericias de María iniciaron cuando, a principio de este año, se apersonó a la Escuela Privada Senet, para inscribir al niño debido a que su otra hija asiste al establecimiento y quería que ambos lo hagan juntos. Sin embargo, en el lugar le dijeron que ya no había cupos para chicos integrados (con alguna discapacidad), por lo que no lo anotaron.
"Ellos dicen que tiene vacantes para dos alumnos integrados por sala y que esas vacantes ya están cubiertas”, contó, muy acongojada, María, quién luego acotó que "yo, el año pasado, cuando fui a anotar a mi hija al establecimiento plantee la posibilidad de luego inscribir a mi hijo para el ciclo lectivo 2017, por lo que ellos ya sabían de la situación y ahora me salieron con esto”.
María comentó que solicitó una respuesta escrita del colegio, pero la nota nunca llegó, por lo que volvió a reclamar y "ahí me dijeron que busque a Carlos Lazo, quien es el representante legal, pero fui dos veces y no pude dar con él”. Además, aclaró que se presentó el primer día de inscripciones, por lo que entiende que no pudo haberse quedado sin cupos.
"Yo me presente ni bien avisaron que se habrían las inscripciones y además, al contar con una hija que ya asiste al establecimiento, creí que no tendría problema, pero no fue así”.
Ante esta situación, decidió intentar inscribir a su hijo en otros colegios privados, por lo que se presentó en el Instituto Belgrano, el María Motessori y el Enrique Hood; y en todos los casos recibió una respuesta similar, por lo aún no tiene un establecimiento para el niño que por ahora asiste a APANE.
La Ley Nacional 26.206 establece, desde 2006, que la educación en el país es inclusiva. Es decir que todos tenemos el derecho de recibir la misma educación y que los establecimientos deben brindarla sin que las discapacidades, como el síndrome de Down, impliquen un condicionante para lo contrario.