miércoles 1 de abril de 2026
Una mirada en profundidad sobre la enseñanza

Qué son y para qué sirven los diseños curriculares para docentes y alumnos

Por Redacción El Ancasti

Los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP) son los contenidos acordados como comunes para la transmisión escolar, en todas las escuelas de la Argentina, desde el nivel inicial hasta el nivel superior. 

Es decir que estos contenidos "comunes" se acuerdan en base a una decisión de política educativa, un acuerdo de alcance nacional, sobre aquellos aprendizajes fundamentales que todos los estudiantes del país realizarán, a lo largo de su trayectoria escolar. 

Desde esta postura, siempre se parte de una pregunta para confeccionar estos NAPs: ¿Qué es valioso que todos aprendan, en las escuelas del país?

Para ello, cada provincia del país toma los contenidos definidos a nivel nacional, y les realiza adecuaciones en las que se incorporan modismos, saberes, inquietudes, costumbres, prácticas y una multiplicidad de acciones que se consideran "valiosas" para la provincia o la región.

Los NAP, se plantea desde el ministerio de Educación, definen saberes, como productos de procesos de aprendizaje y se orientan a construir una agenda de enseñanza, que será el resultado de una construcción federal y compleja, y allí se plasmarán los acuerdos de prioridades que no refieren tanto a contenidos de la enseñanza, sino en cuanto a saberes que se espera resulten, del trabajo de enseñanza.

Sobre la base de los NAPs, surgen los diseños curriculares, que se terminan de definir dentro del área de Planeamiento Educativo, a cargo hoy de Alejandra Guaraz.

Delimitando los enunciados genéricos, tomando la realidad regional, provincial, y con la flexibilidad necesaria para incluso cada escuela tome decisiones. De allí la importancia de que sean confeccionados por los interesados en la materia y que conozcan su realidad.



Los títulos fallidos en los institutos



El trámite para homologar los diseños curriculares sigue esta lógica natural que se desprende desde los NAPs, formulados desde el ministerio de Educación de la Nación, luego adaptados en cada provincia y finalmente, plasmados en los programas de cada asignatura, que componen las carreras, por ejemplo, de los institutos de educación superior.

En Catamarca, hubo experiencias dolorosas respecto de fracasos en la aplicación de esta lógica. Carreras íntegras que se desmoronaban en los IES porque la estructura de los contenidos no era homologada o porque no alcanzaban las exigencias que se planteaban.En el camino, además, quedaban alumnos que pretendían cursar carreras con títulos promisorios, que finalmente eran una desilusión.

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