Una consultora de la provincia de Córdoba, que estaba compuesta por técnicos especializados en educación, había sido contratada por el ministerio de Educación de la provincia, más concretamente, por la subsecretaría de Planeamiento Educativo, que era conducida por Mabel Villacorta, para que realizara los diseños curriculares desde el nivel inicial hasta el nivel superior, para la provincia de Catamarca.
Una consultora se iba a encargar de hacer los diseños curriculares
La convocatoria a este grupo de técnicos, que estaba encabezado por Alicia Olmos, constituía sin embargo una contradicción en sí misma. Es que la definición y redacción de los denominados contenidos curriculares (es decir, los programas de cada asignatura para cada año y cada grado en las escuelas) se debe realizar a partir de la delimitación de los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAPs), que está a cargo del ministerio de Educación de la Nación.
Y a partir de ellos, cada provincia debe hacer una adaptación particular puesto que los intereses no son los mismos, por ejemplo, para Córdoba que para Catamarca, para Santa Cruz que para Jujuy y así.
Frente a esta situación, tras el cambio en la conducción de la subsecretaría, la actual subsecretaria de Planeamiento Educativo, Alejandra Guaraz, tomó la determinación de suspender el contrato que se había firmado con la consultora para hacer los diseños curriculares.
La redacción de estos diseños estaba pendiente, sin embargo, desde el año 2006, cuando se modificó la ley de Educación y se eliminaron en el proceso los niveles EGB y demás. Desde entonces, la provincia de Catamarca debía tener sus diseños curriculares pero ninguna gestión en el ministerio de Educación avanzó lo suficiente como para redactarlos, definirlos y entregarlos a los establecimientos educativos.
Los diseños curriculares son como la "constitución" para el aprendizaje. Es el marco desde el que se parte para encaminar la enseñanza y sin él, es como andar sin rumbo. (Ver página 15)
El año pasado, ya con José Ariza al mando del ministerio de Educación, se encargó al área correspondiente que comenzaran a redactarse los diseños curriculares tomando como referencia los NAPs que ya habían sido entregados por el ministerio de Educación de la Nación.
Surgió así la posibilidad de contratar a la empresa consultora, que se iba a responsabilizar de la redacción de los diseños curriculares. Paralelamente, de acuerdo con la información a la que accedió este diario, la misma consultora había sido convocada en el marco del fallido concurso para directivos, que terminó con un escándalo inmenso en el que, lo menos que dijeron los participantes, fue que se trató de una estafa de parte de Educación.
Ahora, los diseños curriculares fueron redactados por técnicos catamarqueños que trabajan en la misma subsecretaría o que trabajaron con los docentes de cada área para confeccionarlos.
Para los diseños del nivel secundario, se abordó una temática sumamente compleja, como la determinación de las orientaciones en arte, y en ellas, música y sus instrumentos.Esta tarea que fue abordada por los técnicos bajo las órdenes de Guaraz, y con la colaboración de docentes de todos los niveles con la participación, incluso, de especialistas de la Universidad Nacional de Catamarca, permitió elaborar los diseños y los textos estarían próximos a entregarse. Aún resta, según se pudo determinar, la homologación en el ministerio de Educación de la Nación, y posteriormente serían presentados y puestos a disposición de los docentes.